Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales

Otorgan medallas de civismo y al mérito

Escrito por smpmanizales 29-03-2011 en General. Comentarios (0)

 

El Heraldo/ / 28 de Marzo de 2011

 

 

El músico y director de coros Alberto Carbonell y la poetisa y periodista Margarita Galindo recibirán la Medalla Cívica.

 

Dando cumplimiento a las normas estatutarias que la rigen, como lo ha venido haciendo ininterrumpidamente desde 1944, la Sociedad de Mejoras Públicas, a través de su junta directiva, escogió a cuatro ciudadanos que recibirán la Medalla Cívica y Honor al Mérito.

 

Ellos son, la poetisa y periodista Margarita Galindo Steffens, y el músico, arreglista y director de coros Alberto Carbonell Jimeno.

 

Galindo Steffens es egresada de la facultad de comunicación de la Universidad Javeriana, fue decana encargada de Bellas Artes y dirigió el Museo de Antropología de la Universidad del Atlántico. Actualmente es docente de la Corporación Educativa Comfamiliar y coordina el taller literario ‘Ojo de agua’ . Ha publicado varios libros. Con la obra ‘Detrás de la lluvia’ ganó el primer premio nacional de poesía Meira del Mar otorgado por la presidencia de la República.

 

Por su parte, Alberto Carbonell ingresó a Bellas Artes a la edad de 7 años, estudió violín, violoncelo y dirección coral. Durante 10 años dirigió el Club de Estudiantes Cantores de la Universidad del Atlántico; fue el gestor de los festivales corales del Cerrejón, Ciudad de Barranquilla y el de Música Sacro-religiosa que se realiza en la actualidad en la Inmaculada Concepción. Por su labor ha recibido otras importantes distinciones como profesor emérito de la Universidad del Atlántico y la medalla del Instituto Colombiano de Cultura.

 

Las Medallas Honor al Mérito fueron otorgadas a Ángela Pedroza Arzuza, directora general de la Danza del Paloteo Mixto desde 1981; y al pedagogo musical, fundador y director de la Banda Folclórica Distrital, Arlington Lee Pardo Plaza.

 

La ceremonia de entrega ha sido programa para el 12 de abril a las 7:30 de la noche en el Teatro Amira De la Rosa.

Racismo trivializado

Escrito por smpmanizales 27-03-2011 en General. Comentarios (0)

El Espectador/ Opinión |Por: Jaime Arocha21 Mar 2011 - 10:00 pm

 

EN SU COLUMNA "CERTIFICADO DE negro", Héctor Abad se dijo bastardo, apelativo que describiría la índole de buena parte de los nacidos en las Américas, teniendo en cuenta que durante la Colonia era frecuente que los europeos violaran a las mujeres esclavizadas.

 

El historiador Paul Lovejoy nos enseña que hasta 1780 en este continente, por cada europea había doce “negras”, quienes mediante esa denominación fueron deshumanizadas, desposeídas de identidades étnicas y religiosas, y localizadas en la casta más baja del régimen español. Dentro de ella, el matrimonio tan sólo fue reglamentado por esos mismos años.

 

En 2004, Abad evidenció que conocía el funcionamiento de nuestro racismo al crear a “Angosta”, país andino cuya aristocracia había resucitado las castas coloniales para instaurar un “apartheid” tropical a cuyos miembros les garantizaba el apelativo de “dones” y la exclusividad de vivir en tierra fría. Blancos por herencia o por compra, se valían de paramilitares para confinar a “indios” y “negros” en tugurios de tierra caliente. Contratistas chinos localizados en “check points” verificaban el visado de cada quien, completando así la tarea de mantenerlo en su sitio. Ateniéndose a los conjuntos cerrados de nuestras ciudades o a que casi todos los desterrados son gente indígena o negra, la ficción de Abad sería la llamada “Colombia posconflicto”.

 

Hacia 1989, las premoniciones acerca de este destino llevaron a que el movimiento social afrocolombiano propusiera acciones afirmativas que quedaron consagradas en el artículo transitorio 55 de la Constitución de 1991, y en la Ley 70 de 1993. Hoy, la Corte Constitucional, mediante el Auto 005 de 2009 completa dos años de exigirle al Ejecutivo que cumpla las responsabilidades pendientes con respecto a los afrocolombianos desplazados ¡desde 1997! Por su parte, en 2001, la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia llevada a cabo en Durban, Sudáfrica, definió a la trata de esclavos como crimen contra la humanidad y conminó a los países que la promovieron o que se beneficiaron de ella a que instauraran mecanismos de reparación.

 

Para Abad podrán ser antipáticas las categorías necesarias para aplicar políticas públicas a favor de los discriminados por el color de su piel. Sin embargo, de ahí no se desprende que las mezclas sucesivas nos hayan convertido en mestizos que no hacen distingos raciales. Por el contrario, en este mismo periódico el Observatorio de Discriminación Racial ha demostrado cómo esa ficción acerca del mestizaje democratizante consiste en el gran impedimento para identificar y reparar a las víctimas del racismo. De ahí que la gente de ascendencia africano-occidental o central optara por las palabras “negra”, “afrocolombiana”, “raizal” y “palenquera” para hacerse visible en el censo de 2005, y profundizar su lucha contra los persistentes mecanismos de exclusión social y política. Al reivindicarse como un supuesto bastardo mestizo, Héctor Abad termina por ridiculizar tanto esa lucha, como las reparaciones necesarias por los crímenes de la trata esclavista y las consecuentes violaciones sistemáticas de las africanas esclavizadas.

 

Los demonios del procurador

Escrito por smpmanizales 27-03-2011 en General. Comentarios (0)

El Espectador/ Opinión |27 Mar 2011 - 1:00 am

Felipe Zuleta Lleras

Por: Felipe Zuleta Lleras

NUEVAMENTE EL PROCURADOR GEneral de la Nación arremete en contra de la revista Soho por haber publicado unas fotos artísticas que muestran a un sacerdote (actor) rodeado de unos jóvenes desnudos (dos menores con permiso de sus padres y uno de 25 años, todos actores).

 

Se trata de un trabajo fotográfico del maestro Mauricio Vélez, que se está exhibiendo ahora en Medellín y que la revista encontró estéticamente importante para publicar. ¿Acaso exhibir esas fotos en una galería no es contravención y publicarlas sí lo es? ¿Quién traza la línea entre el arte cuando se exhibe y qué lo vuelve ilícito cuando se publica? ¿Entonces los que montaron las imágenes en internet trasgredieron la ley? ¿Puede el arte, así sea explícito y fuerte, ser medido, censurado, castigado por la leyes? ¿Hasta dónde llega la libertad de expresión?

Este debate resulta muy interesante, pero desafortunadamente ahora está contaminado por razones religiosas, pues es claro que la Procuraduría en sus más altas posiciones está tomada por no sé qué clase de medievales funcionarios que, según ha trascendido, rezan a diario y se persignan antes de tomar sus decisiones. Es decir, que ellos ya no administran justicia en nombre de la República de Colombia, como lo ordena la Constitución Nacional, sino que lo hacen veladamente en nombre de Dios, claro, el de ellos, el de sus creencias, al que le imploran para que los ilumine (aun cuando creo que Dios tiene en racionamiento al procurador).

Cómo se ve que el creyente y acucioso procurador, por andar tipificando delitos sin que tenga competencia para eso (como bien lo sostuvo el profesor Yesid Reyes en una columna escrita en este diario), no ha tenido tiempo para entender que este es un país laico, en donde muy a su pesar no todo lo que él considera pecado es delito.

Imagino que rezar es demorado y escribir eternos e incomprensibles memoriales para oponerse a los derechos de las minorías, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, le roba mucho tiempo, tiempo que más bien debería utilizar para garantizarles sus derechos plenos a cada colombiano.

Si el procurador destinara más esfuerzos para procesar a los soldados que asesinaron a los muchachos de Soacha, a los pedófilos, a los parapolítcos que él, con sospechosa celeridad pide que absuelvan, tal vez tendría menos oportunidades para ver cientos de demonios en donde no existen.

Debe saber el señor procurador que ni los gays, ni las madres que deben abortar, ni los artistas, ni los periodistas de Soho son los demonios: no señor, los demonios son los que deambulan por su cabeza haciendo que usted interprete y amolde la ley de acuerdo con sus creencias religiosas.

Rece, señor procurador, rece mucho para ver si su Dios se decide a levantarle el racionamiento al que lo tiene sometido y lo ilumine de una vez por todas, porque al paso que va acabará pudriéndose en las tinieblas de su propia conciencia que es su peor diablo.

Twitter @fzuletalleras.

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La teoría de las ventanas rotas

Escrito por smpmanizales 27-03-2011 en General. Comentarios (0)

http://www.elpais.com/ TRIBUNA: Por ANTONIO ARGANDOÑA 18/10/2004

 ¿Han oído hablar alguna vez de la teoría de las ventanas rotas? Es una teoría sobre el contagio de las conductas inmorales o incívicas. Tiene su origen en un experimento que llevó a cabo un psicólogo de la Universidad de Stanford, Philip Zimbardo, en 1969. Abandonó un coche en las descuidadas calles del Bronx de Nueva York, con las placas de matrícula arrancadas y las puertas abiertas. Su objetivo era ver qué ocurría.

      La noticia en otros webs

      Y ocurrió algo. A los 10 minutos, empezaron a robar sus componentes. A los tres días no quedaba nada de valor. Luego empezaron a destrozarlo.

      El experimento tenía una segunda parte: abandonó otro coche, en parecidas condiciones, en un barrio rico de Palo Alto, California. No pasó nada. Durante una semana, el coche siguió intacto. Entonces, Zimbardo dio un paso más, y machacó algunas partes de la carrocería con un martillo. Debió de ser la señal que los honrados ciudadanos de Palo Alto esperaban, porque al cabo de pocas horas el coche estaba tan destrozado como el del Bronx.

      Este experimento es el que dio lugar a la teoría de las ventanas rotas, elaborada por James Wilson y George Kelling: si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, inmediatamente el resto de ventanas acaban siendo destrozadas por los vándalos. ¿Por qué? Porque es divertido romper cristales, desde luego. Pero, sobre todo, porque la ventana rota envía un mensaje: aquí no hay nadie que cuide de esto.

      Nuestros ayuntamientos conocen bien esta teoría. Cuando aparece un grafito en una pared, si no se borra pronto, toda la pared -y las de las casas próximas- aparece llena de pintadas. De ahí la importancia de mantener siempre la ciudad limpia, las calles en orden, los jardines en buen estado... También la policía lo sabe, y por eso considera importante atajar no sólo los grandes crímenes, sino también las pequeñas transgresiones.

      El mensaje es claro: una vez que se empiezan a desobedecer las normas que mantienen el orden en una comunidad, tanto el orden como la comunidad empiezan a deteriorarse, a menudo a una velocidad sorprendente. Las conductas incivilizadas se contagian.

      Y las personas civilizadas se retraen. Wilson y Kelling lo explicaban así: "Muchos ciudadanos pensarán que el crimen, sobre todo el crimen violento, se multiplica, y consiguientemente modificarán su conducta. Usarán las calles con menos frecuencia y, cuando lo hagan, se mantendrán alejados de los otros, moviéndose rápidamente, sin mirarles ni hablarles. No querrán implicarse con ellos. Para algunos, esa atomización creciente no será relevante, pero lo será para otros, que obtienen satisfacciones de esa relación con los demás. Para ellos, el barrio dejará de existir, excepto en lo que se refiere a algunos amigos fiables con los que estarán dispuestos a reunirse".

      Y esto vale no sólo para el orden público, sino para otras muchas facetas de la vida social. Si en una empresa se descuidan algunas normas éticas, el ambiente se deteriora. Si se falsea la contabilidad para pagar menos impuestos, mentir a los empleados es más fácil -y también a los directivos, y a los propietarios-. Si lo que cuenta es la rentabilidad a corto plazo, se descuidan las normas de seguridad e higiene en el trabajo y las de seguridad del producto o del servicio, se trata a las personas con menos respeto, el cliente es cada vez más un objeto y no una persona cuyas necesidades hay que satisfacer...

      En estos casos, ni la policía ni los servicios de limpieza del Ayuntamiento pueden hacer nada, como ocurría en el caso del coche abandonado, de los grafitos o de la suciedad en las calles. La solución corresponde a los ciudadanos mismos, sin machacar el coche abandonado y contribuyendo a mantener la ciudad limpia. Y recuperando las conductas cívicas y morales en la familia, en la empresa, en el club deportivo, en la ciudad, en los medios de comunicación, etcétera.

      El filósofo Kant dio hace muchos años una regla muy útil: actúa siempre de modo que tu conducta pueda ser considerada una regla universal. ¿Te gustaría que todos rompiesen los coches, pintasen las paredes, mintiesen, robasen o defraudasen? ¿No? Entonces esas conductas no deben ser llevadas a cabo, aunque sean muy agradables -ya hemos dicho que romper cristales es un placer, aunque algo salvaje- y muy beneficiosas para uno mismo.

      Entre otras razones porque adoptar esas conductas nos empeora a nosotros mismos como personas, como ya dijo otro filósofo, Aristóteles, hace aún más años. Si no quieres ser mentiroso, no digas la primera mentira, porque... la próxima vez será más fácil.

      Antonio Argandoña es profesor de Economía del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE).

      ESPERANZA Y ACCIÓN EN LA HORA DEL PLANETA

      Escrito por smpmanizales 27-03-2011 en General. Comentarios (0)

      http://smpmanizales.blogspot.es/img/hora-del-planeta.gif  

       

      Por Gonzalo Duque-Escobar

       

      Millones de personas de todo el mundo, convocados por el Fondo Mundial para la Naturaleza para celebrar la quinta versión de La Hora del Planeta que se celebra el último sábado de marzo de cada año y que consiste en un apagón voluntario, hemos apagado las luces y electrodomésticos durante una hora como una señal de compromiso de la sociedad civil para tomar acciones contra el cambio climático. Y lo hemos hecho porque creemos que esta clase de iniciativas puede resultar eficaz para crear conciencia pública, prácticas de adaptación ambiental y mitigación de la amenaza, siempre y cuando con el concurso de un Estado responsable y previsivo y del sector productivo y empresarial, sea acompañada desde la sociedad civil con acciones de complemento que siembren valores y desencadenen verdaderos procesos que propendan por la reforestación de cuencas, recuperación de humedales, preservación de la biodiversidad y respeto a la vida, además de prácticas culturales que favorezcan el acondicionamiento del hábitat, la cultura del reciclaje, la producción limpia, y la racionalización de los hábitos de consumo, entre otros aspectos.

       

      Sin una base conceptual de soporte para una campaña educativa en la cual se incorporen conceptos claros y valores, mediante los cuales comprendamos por lo menos nuestra relación con la problemática ambiental y las consecuencias del cambio climático como fenómeno del que somos el primer eslabón en la solución pero también el blanco seguro de sus fatales consecuencias, el objetivo de este acto simbólico vivido en la noche que pasa cuando conmemoramos año por año La Hora del Planeta, no resultaría viable dado que las soluciones fácilmente palidecerían frente al insaciable apetito de un modelo económico que restringe su aporte a los necesarios beneficios de la eficiencia energética y de la optimización de los procesos de producción, salvo que esta sociedad logre comprender la importancia de reducir el despilfarro de recursos que supone el desmedido hábito del consumo que propone el mercado.

       

      A pesar de que el cambio climático se reconoce ahora como el mayor reto ambiental para la humanidad, y de que su ocurrencia resulte aceptada por la comunidad científica internacional así sus reales causas sean discutidas, de no empezar por la educación gravitan dudas sobre la viabilidad de aunar esfuerzos coordinados, suficientes y permanentes entre todos los actores sociales, buscando emprender acciones concertadas y coordinadas entre sectores económicos, instituciones públicas y organizaciones civiles, así se reconozca la fuerza de las campañas mediáticas como la de anoche, donde la acción propuesta que parte de un deseo individual que converge temáticamente, logra configurar una plataforma que lo unifica y convierte en una idea fuerza para perseguir un objetivo único. Esto es, esas acciones colectivas más allá de los logros mediáticos, exigen procesos educativos de tipo formativo e instructivo.  

       

      Si bien en campañas soportadas por la Internet y medios de comunicación masivos pueden hacer carrera desde asuntos triviales hasta otros tan fundamentales como éste del calentamiento global, aludimos a la educación dado que lo que está en juego ahora no sólo pasa por los problemas del consumo de energías fósiles y de los niveles de emisión de CO2 como asuntos propios de modelo de desarrollo en curso, sino también por el terreno de la cultura y del equilibrio de los ecosistemas, donde debe profundizarse y sensibilizar a la población en temas que se involucran con dicha problemática en el marco de un desarrollo sostenible: los derechos de los seres vivos, la relación entre el Estado y la economía, y la responsabilidad de los actores sociales.

       

      Así que esta nueva jornada a favor del medio ambiente denominada La Hora del Planeta, posiblemente convertida ahora en el movimiento global de mayor convocatoria jamás organizado, si bien no puede solucionar nada por sí misma, logra ser un símbolo necesario que a modo de reivindicación y gracias a la sinergia con la contundencia de los desastres causados por el calentamiento global, aunque resulte demasiado tarde también puede detonar un cambio siempre y cuando abramos la puerta de la dimensión educativa para desencadenar procesos que hagan viable una acción conjunta, que desde la sociedad civil valore la austeridad y la vida, desde la acción del Estado privilegie la planeación previsiva y solidaria, y desde el sector empresarial tome la senda de la producción limpia y la responsabilidad social.

       

      Desde el OAM, Ed. Circular RAC 604

      http://www.manizales.unal.edu.co/oam_manizales

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      Imagen en: http://www.solounplaneta.com