Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales

La Truchera: pesca y restaurante en Manizales

Escrito por smpmanizales 16-06-2010 en General. Comentarios (0)




Pesca de trucha a 5 minutos de Manizale, en la Q. Olivares, aguas arriba de Minitas y frente a La Aurora.
http://galeon.com/truchera/


Pesca de Miercoles a Domingo, y Restaurante únicamente sábados, domingos y festivos.
http://galeon.com/truchera/


Se suministra vara de pescar y carnada, y servicio de tienda.
http://galeon.com/truchera/


Ofrecemos:
- Trucha a la plancha o trucha frita, con patacón
- Chorizos con patacón
- Patacones de plátano
- Breva con queso y Browni con helado
http://galeon.com/truchera/


Estamos sobre la vía a la Bocatoma y 2 km adelante de Carabineros.
Informes: Celular 314-641-7471 Manizales.
http://galeon.com/truchera/

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EL SARI ROJO

Escrito por smpmanizales 16-06-2010 en General. Comentarios (0)

Por Carlos A. Valencia O.

 

EL SARI ROJO (224)
 
SARI es la palabra que describe el vestido de las mujeres en la India, que consiste en una bata larga que llega hasta los zapatos y es hecha de telas hermosamente decoradas y que constituyen el traje típico de las Indias, algo muy lindo y muy autóctono.  Esta rápida descripción para quienes no lo sabían, pero para los otros amigos que se las saben todas les pido excusas por la burda explicación.
 
“El Sari Rojo” es el título de un libro escrito por un español de nombre Javier Moro y que cuenta parte de la historia política contemporánea de ese gran pueblo que es la India con sus 1.200 millones de habitantes, 800 lenguas distintas e infinidad de agrupaciones tribales, 500 partidos políticos y miles de religiones,  lo que hace supremamente difícil gobernar un país de esta magnitud.
 
Voy a iniciar este relato como si fuese una de esas novelitas rosas de Corín Tellado con dos protagonistas: Rajiv Gandhi (su nombre completo era el de Rajivaratina Gandhi Zindabad) hijo de Indira Gandhi, por esa época (1965) Primera Ministra de la India. Rajiv había nacido en Bombay en 1944 hijo de Firoz Gandhi.  Pero este Firoz no era de la familia del Mahatma Gandhi, es que este apellido es muy común en la India.
 
La contraparte de esta historia “de amor y dolor” como diría cualquier narrador de novelitas románticas, es la Italiana Sonia Maino, hija de un modesto constructor de un pueblo pequeñito llamado Orbassano cercano a Turín, Italia.  Sonia era la azafata de una línea aérea y sintió la necesidad de perfeccionar el idioma inglés, para lo cual viajó a Cambridge en Inglaterra  y se matriculó en el Trinity College de esa universidad.  Allí se conoció con su “futuro dolor de cabeza” de nombre Rajiv Gandhi quien estaba estudiando Ingeniería Aeronáutica y en sus ratos libres recibía lecciones de pilotaje en aviones comerciales.  Ya tenemos, pues, “cuadrados” a los actores de este cuento: un Indio y una Italiana.
 
Debo aclarar que el gentilicio de los nacidos en ese país es, precisamente Indios y no propiamente Hindúes porque son aquellos que pertenecen a la raza Hindú, la que no es la más predominante en este país de castas y de razas muy diferentes.  Debemos tener en cuenta el tamaño territorial de la India y su gran cantidad de habitantes.  Gobernar un país tan inmenso, pluricultural, multireligioso, además de inmensamente político y fanático, es tarea de titanes.
 
A esta labor estaban dedicados los miembros de la familia Nehru-Gandhi, con Indira a la cabeza, solucionando problemas de pobreza, religión, educación, castas y fanatismos, además de darle gusto a los voraces políticos de miles de tendencias, todos aspirando a sacarle una buena tajada al presupuesto nacional.  Es tal la responsabilidad de un Primer Ministro de la India, que eso sobrepasa cualquier imaginación analítica de los mega-problemas de semejante cantidad de gente.  Indira no era sólo la cabeza del gobierno sino también la madre de dos hijos: Sanjay y Rajiv.
 
Bueno: el caso es que Rajiv y Sonia se enamoraron en Inglaterra y fueron a parar  a la India.  Cuando Rajiv le dijo a su mamá que se iba a casar con la Italiana, Indira puso el grito en el cielo porque el matrimonio con una extranjera no era bien visto ni política ni nacionalmente hablando.  Pero como conversando “se arreglan los bultos” Rajiv le tuvo que recordar a su mamá que ella tambien “había levantado un tierrero” cuando dijo que pensaba casarse con Firoz Gandhi quien no era de la misma clase social, además de ser un “playboy” reconocido.  Pero cuando una mujer se enamora “no hay barranco que la ataje” y por consiguiente Indira Nerhu,  quien era hija de Jawarharlal Nerhu, en ese entonces Primer Ministro de la India luego de la separación de la Corona Inglesa, contrajo matrimonio con el “patialegre” de Firoz Gandhi.  De esa manera quedó arreglado el cuadro de los Nerhu-Gandhi y los Gandhi-Maino.
 
Dejemos estos tortolitos, a Rajiv y a Sonia,  quietos por un rato y digamos que el hermano mayor de Rajiv, Sanjay, resultó un tipo ambicioso política y comercialmente hablando y quien le causó a su mamá muchos disgustos y muchos impases con sus enemigos políticos quienes atacaban a Indira por lo que hiciera o dijera o dejara de hacer o de decir su hijo Sanjay.  Pero la mamá es la mamá y ella nunca dejó de respaldar a su díscolo vástago, aunque sufrió reveses políticamente fuertes por este motivo.
 
Por otro lado, la parte amable de este cuento para Indira fue el matrimonio de su hijo con Sonia, quien supo ganarse el cariño y el respeto de su suegra.  Mientras tanto Rajiv logró sacar su carnet de piloto comercial y comenzó a trabajar en la compañía estatal de Aviación India Air Lines.  Y empezaron a llegar los hijos: Raúl y Priyanka.
 
Pero aquí empiezan los verdaderos problemas cuando Sanjay empieza a hacer acrobacias aéreas en un pequeño avión, pierde el control y se mata junto con un amigo.  Duro golpe para Indira, Rajiv, Sonia y sus hijos.  Parece que estas familias estuvieran condenadas a la tragedia, a la muerte violenta y al fanatismo. 
 
Después de la muerte de su hijo, Indira sufre una crisis depresiva que la vuelve taciturna y triste y se le mete en la cabeza la idea de que ella también morirá  trágicamente, lo que ocurre unos meses más tarde cuando dos miembros de su guardia personal la matan a balazos a la salida de su casa. ¡Imagínense ustedes el despiporre que se arma!
 
Por tradición el partido del Congreso, al que pertenecía Indira, exige que su hijo Rajiv la reemplace como Primer Ministro.  Pero Rajiv no estaba interesado en la política, estaba felíz como piloto comercial y ni él ni su esposa Sonia deseaban inmiscuirse en ese cuento.  ¿Pero quién aguanta la presión de los Barones electorales del Congreso, quienes apabullan a Rajiv para que dirija el país?  “Le pintan pajaritos de oro”, le prometen esta vida y la otra, le pintan cosas imposibles, le dicen que el futuro del país está en sus manos, que el partido de su madre queda sin guía, que pueden perder la dirección de la nación, etc. etc. etc.
 
El pobre Rajiv, con sentimientos de culpa y creyéndose el hijo más malo del mundo, además de un apátrida, acepta el puesto contra la voluntad de su esposa Sonia y de sus hijos.  Hace un buen gobierno a pesar de algunas fallas impulsadas por varios políticos voraces, pasa a la historia con una calificación de “cinco admirado” y se dedica a andar por todas partes y a solucionar problemas.  Su popularidad va en ascenso cada día,  hasta que asiste a una concentración de su partido en la ciudad de Sriperendepur el 24 de mayo de 1991.  Se mezcla con el pueblo, una mujer humilde, al parecer en embarazo, le ofrece un ramo de flores, lo toma en sus manos y explota la bomba matándolo a él y a otras 20 personas.  Tenía 47 años.  Un martir más en la historia India luego del asesinato de Mahatma Gandhi, artífice de la independencia India de Inglaterra en 1948, quien murió baleado por un fanático.
 
Su esposa Sonia y sus hijos sufren lo indecible.  No han pasado 24 horas de la muerte de Rajiv y los mismos Barones electorales del partido del Congreso  van a buscarla a su casa para que acepte el puesto de Primera Ministra.  Ella se niega, pero los políticos, a quienes poco les importan los muertos ni los sentimientos de las personas porque el partido debe seguir vivo,  y además el presupuesto nacional “está vivito y coleando”, la arrinconan, como lo hicieron con su marido, para que acepte ser incluída al menos como Jefe del Partido de su esposo.  La ponen entre la espada y la pared y luego de varios días de “amasarla y ablandarla” sentimentalmente, la obligan a aceptar ese puesto con la esperanza de una futura Primera Magistratura.
 
Pero Sonia no quiere pasar por lo mismo que pasaron su suegra y su esposo.  Ella quiere una vida tranquila junto a sus hijos y sólo acepta dirigir el partido, con tan gran acierto, que logra recuperar el poder que había perdido en unas elecciones anteriores.  Actualmente Sonia Gandhi vive alejada de la política pero tiene influencia en ella desde un segundo plano.  No logró sustraerse al legado político de sus seres queridos.
 
Ustedes me perdonan que haya “machetiado” este excelente libro de Javier Moro, bastante grueso por cierto, pero agradable de leer.  Moro logró describir algo histórico en una especie  de novela amena y muy instructiva.  Es uno de los buenos libros que he leído últimamente. Sólo lamento que en el corto espacio de cuatro cuartillas no haya logrado incluir multitud  de sucesos que conmovieron a la India en la década de 1960 al 2000. 
 
Yo creía que sólo la corrupción administrativa se encontraba en mi país, pero parece que es una pandemia en todos los gobiernos del mundo.  Donde quiera que haya presupuesto nacional siempre habrá políticos deshonestos,  listos a engrosar sus arcas personales, las de sus familiares y las de sus amigos, abusando de esa linda palabra llamada  Democracia, tan vilipendiada ella. Sucede en la India, en Estados Unidos, en Inglaterra, en Rusia, en Europa, en América Latina y en cualquier parte del mundo, no importa la ideología política que se tenga. El dinero y el poder siempre serán un imán irresistible para muchos avivatos.  Parece que es un mal que no tiene cura.
 
NOS VIMOS.

Agradecimiento e Invitación de la SMP

Escrito por smpmanizales 16-06-2010 en General. Comentarios (0)

Apreciados socios asistentes a la reapertura de las Sociedad de Mejoras Públicas de Salamina, gracias por el acompañamiento a tan importante evento. La solidaridad en eventos de esta magnitud,  son muestra clara del compromiso y civilidad de la Institución.
 
No podemos desconocer la presencia del primer vicepresidente de la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín Héctor Guillermo Echeverri miembro actual de la Junta de la Federación Nacional de Sociedades de Mejoras Públicas.
 
Les recordamos la obra “Los Títeres de Cachiporra” del grupo de teatro La Caranga del Club Manizales, que se llevara a cabo el día de hoy 15 de junio, a partir de las 7 de la noche en el Salón Múltiple del Club Manizales.  El dinero de los bonos se esta recogiendo en la secretaria de la Sociedad de Mejoras Públicas y también en la entrada del salón múltiple del Club.
 
Gracias por su colaboración.
 
FERNANDO RODRIGUEZ MUÑOZ
Presidente 

¿Un mega-puerto en Bahía Málaga?

Escrito por smpmanizales 07-06-2010 en General. Comentarios (0)
http://smpmanizales.blogspot.es/img/panamax-barcos-puertos.bmp 
La Patria /Opinión/ Gonzalo Duque Escobar/ Manizales, 2010-05-27.

Colombia que nunca ha tenido visión marítima y desconoce las ventajas de su posición geoestratégica, padece de "anemia económica" por no haber entrado a los mares donde se mueve el 90% de la economía planetaria. También, Colombia cuenta en la selva del Pacífico con una de las zonas más lluviosas y biodiversas del planeta, lo que incluye el Chocó como ecorregión de alto endemismo que contiene la cuarta parte de las especies vegetales del país. El inexplorado y desaprovechado patrimonio biótico contenido en los ecosistemas del Pacífico, también plantea enormes retos a su preservación y aprovechamiento sostenible.

Colombia, al "modernizar" a Cartagena y Buenaventura para que admitan barcos Panamax de 5.000 Contenedores de 20 pies (TEU) y que tienen hasta 12 m de calado, ha quedado anclado en 1914: la entrega del Canal se debió a que para USA los Panamax ya no son competitivos para transitar el Pacífico y el Atlántico, entre Asia y Europa, cuando el flete del Panamax (0,10 U$ TEU/Milla) es cinco veces mayor que el de un Súper-pospanamax (0,02 U$ TEU/Milla). El rol de Panamá se ha desplazado a los puertos de Nueva York y San Francisco unidos por los FFCC costa a costa de USA.

Ahora, más que un puerto profundo en Bahía Málaga, Colombia, se requieren un par de puertos ubicados en sendos mares para asegurar en Colombia los beneficios económicos de una ruta entre Asia y Europa, y éste es el valor estratégico de la fórmula Urabá-Tribugá. Con un solo puerto profundo que no genere una ruta interoceánica, es difícil explicar la operación continua de los megabarcos Súper-pospanamax de más de 12 mil 500 contenedores que superan los 16 m de calado y 400 m de eslora, fletándose en horas, cuando hoy Bogotá no alcanza a generar 100 mil contenedores al año para Buenaventura y que lo que Colombia moviliza por sus puertos es del orden de dos millones de contenedores al año.

Bahía Málaga con su profundidad cumpliría para barcos Superpanamax de hasta 14 m de calado y 300 m de eslora porque equidista tanto del Pacífico suramericano como de la costa oeste de Norteamérica, y porque quedará cercano a Centroamérica y el Caribe con Panamá ya ampliado, pero concediéndole la renta del paso interoceánico al Canal, la cual podría obtenerse en Colombia con una nueva ruta que una con un FFCC a Urabá y Tribugá. El tránsito de un TEU por Panamá que ayer valía U$32 y hoy U$54, rápidamente alcanzará U$72 que se pagan en Suez cuando la creciente demanda sature el Canal.

Tanto Bahía Málaga, como Tribugá y un FFCC cruzando un túnel por el Darién hacia Urabá, suponen transformaciones y desarrollos con fuertes impactos para el medio natural, por lo que la eventual construcción y operación de estos elementos, salvo daños severos irreparables que los haga inviables, exige emplear tecnologías limpias certificadas y barcos apropiados que garanticen un desarrollo sostenible, en el cual debe quedar incluido el bienestar de los habitantes de la región.

Existiendo varias opciones, entre las alternativas portuarias del Pacífico debe seleccionarse la de menor costo ambiental (entendido en términos de cultura y medio ecosistémico) y mayor beneficio global, siempre de cara a los intereses del país, lo que incluye la necesaria preservación de su patrimonio biótico y cultural, inalienables. Es que en Bahía Málaga con razones suficientes está prevista la declaración de un Parque Nacional Natural: en este lugar de una fauna y flora continental y marina diversa, se da el apareamiento de cientos de ballenas jorobadas.

El problema no consiste entonces en una disyuntiva simple entre la sostenibilidad ecológica o la económica; también faltaría considerar por lo menos un tercer pilar de la sostenibilidad (el de la dimensión social), para no desconocer las relaciones imbricadas del desarrollo. El examen separado y la visión cartesiana del problema no permiten advertir eventuales catástrofes ecológicas o tecnológicas, ni diferenciar entre un crecimiento con y sin desarrollo.

La respuesta a esta problemática debe soportarse en la razón costo/beneficio evaluada con los tres pilares del desarrollo sostenible. Para que Colombia pueda resolver su "anemia económica" entrando a los mares donde se mueve el 90% de la economía, debe evitar una catástrofe sobre su inexplorada y desaprovechada biodiversidad, y contemplar otras alternativas portuarias, además del bienestar social y la preservación de la cultura de las comunidades negras e indígenas del Pacífico colombiano.

El régimen y la guerra sucia

Escrito por smpmanizales 05-06-2010 en General. Comentarios (0)

La Patria/ Opinión/ Mario Calderón Rivera/ Manizales, 9-05-2010.

 

El sacrificio aleve de Álvaro Gómez Hurtado alejó la última esperanza de rescate para el Partido Conservador colombiano. Pero principalmente representó la desaparición de la más elevada mente crítica que haya podido tener el llamado “establecimiento político” a lo largo de la historia colombiana. Cuando intentó llegar a la primera magistratura del Estado  en 1974 -una oportunidad que se perdió dolorosamente para Colombia- su propuesta programática fue a lo más profundo de la problemática nacional: “redimir a Colombia no sólo de 150 años de pobreza económica y social, pero sobre todo  de 150 años de pobreza republicana”.

Álvaro Gómez habló genéricamente del “régimen” como un concepto de alcance más profundo que el del llamado “establecimiento”. Aunque podría decirse que ambos conceptos están referidos esencialmente al conjunto de las estructuras de poder que envuelven o pretenden envolver transversalmente a todas las esferas de la sociedad. No obstante, el líder conservador prefirió hablar del “régimen”, como una encarnación del poder ejercido de espaldas a la ética política y basado en el aniquilamiento de la justicia. En discurso memorable, el día en que se proclamó la nueva Constitución en 1991, lanzó la dramática premonición que muy seguramente estuvo en el centro de la autoría intelectual de su asesinato cuatro años más tarde, en el gobierno de Ernesto Samper: “la justicia no se reconstruye por muchos principios que se consagren. Porque ella ha sido tan distante que cuando desapareció no nos dimos cuenta”. Así como posteriormente debió de nuevo prender las alarmas del “régimen” con su apelación a un sentido heroico de la Política: “Colombia es un país joven que tiene que ensayar. Debe ensayar. No puede limitarse a las únicas oportunidades que no tengan peligro. Porque los peligros se nos vinieron encima, y para contrarrestarlos no bastan las posturas timoratas…La juventud puede soportar el presente, pero lo que no puede tolerar es que no exista el futuro”. En ese momento el país estaba sacudido oprobiosamente por el proceso 8.000. Y aunque casi solitariamente, por la vergonzosa claudicación de la clase política, Álvaro Gómez proclamó con angustia que“Samper no se cae, pero no se puede quedar”, su mirada estaba fundamentalmente centrada en una crítica despiadada al “régimen”. A ese monstruo que, según él, “necesita que la política sea sucia porque es la manera de conseguir la amplia gama de complicidades que se requieren para mantener su predominio”. “Sócrates también dijo que había qué tumbar el “régimen”, concluyó un lúcido analista sobre la trayectoria política y el trágico final del líder conservador.

Dentro del contexto anterior resulta imposible aterrizar en la presente coyuntura política colombiana, en el mismo momento en que la conciencia colectiva se ve abocada a un dilema de supervivencia. Como lo fue hace ocho años con el liderazgo refrescante de Álvaro Uribe Vélez y de lo que pareció ser el surgimiento de una clase política renovada. No obstante, pudo tanto el poder de infiltración del “régimen” disfrazado de nuevo partido, que sólo el rigor con que se escriba el último capítulo de la historia nacional dirá cuáles de sus logros magníficos, pero también cuáles de sus errores, correspondieron a su genio de Estadista o a su imperfección humana. Pero siempre a pesar de quienes se llamaron sus amigos. Porque cuando un alto porcentaje de la llamada “bancada oficial” terminó en la cárcel por inmoral y falta de escrúpulos, la integridad del Jefe de Estado no estuvo nunca bajo sospecha. Lo cual explica por qué mientras el presidente Uribe finaliza su mandato con el reconocimiento positivo y con la gratitud de más de las dos terceras partes en las encuestas de opinión, el “régimen” se prepara para recibir en las urnas un rechazo contundente.

La conciencia ética del “país nacional” ha comenzado a establecer un claro divorcio con la sucia conciencia del “país político”, cuya degradación ha llegado al extremo de confundirse con la conciencia del “régimen”. Hasta el punto de que su apoyo a los gobiernos de turno siempre estuvo oprobiosamente condicionado a que se aceptara la tolerancia con la corrupción como el primer prerrequisito para la gobernabilidad. Y este es, ni más ni menos, el dilema que se plantea ahora para la sucesión presidencial. Menos mal que en esta ocasión el país se encuentra frente a una maravillosa respuesta de su sistema inmunológico. Y esa respuesta viene precisamente de lo que hasta ahora fue el silencio de la mayoría. Que fue roto gracias a la pedagogía de un científico conectado con el alma nacional. Pero también por una mujer asentada en el Partido Conservador, que como Álvaro Gómez Hurtado se embarcó en la cautivamente aventura de rescatar valores perdidos. Pero fue claro, además, que ella se afirmó también en el más hermoso y resonante los testimonios del líder conservador muy poco tiempo antes de  su muerte ominosa: “De mi juventud ya no me queda sino una condición: todavía tengo fe”. La misma fe con que han escrito los grandes capítulos de la historia humana.

Resulta más que claro que el desgastado establecimiento conservador, enclavado en el “régimen”, entró en pánico cuando creyó que iba a llegar tarde al banquete burocrático ofrecido por quienes se creían seguros de tener el trofeo electoral en sus manos. Por esta razón, una líder valiente y visionaria como Noemí Sanín tuvo el mismo tratamiento artero que Álvaro Gómez Hurtado recibió con su propuesta para rescatar la ética política y para vencer el atraso republicano. Sin embargo, la entrada en escena del profesor Antanas Mockus ha llegado a convertirse en un fenómeno telúrico brotado esencialmente de una juventud que, en palabras de Álvaro Gómez Hurtado, “puede soportar el presente, pero lo que no puede tolerar es que no exista el futuro”.

El país podrá culminar el camino hacia la paz iniciado por el presidente Uribe con su política de seguridad democrática. Que con la fuerza que puede añadirle el profesor Mockus con una auténtica seguridad legal, hará posible que, como lo soñó Álvaro Gómez, “para lograr la paz nacional los colombianos comencemos por estar en paz con nosotros mismos”.