Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales

La apuesta de Obama

Escrito por smpmanizales 13-01-2013 en General. Comentarios (0)

 


Revista Semana/ ESTADOS UNIDOS/ 12 January 2013

La apuesta de Obama. El próximo 21 de enero, Barack Obama asumirá la presidencia de Estados Unidos por segunda vez.
El próximo 21 de enero, Barack Obama asumirá la presidencia de Estados Unidos por segunda vez.

Con su nuevo gabinete el presidente espera enrumbar su segundo periodo hacia una agenda más progresista y menos guerrerista.

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En vísperas de su segunda toma de posesión como presidente de Estados Unidos el 21 de enero, Barack Obama empieza a dar pistas de cómo será su último gobierno. Lo que queda claro es que el inquilino de la Casa Blanca pretende impulsar una agenda más progresista, pisar el acelerador y enfrentarse, si le toca, a los republicanos que tienen la mayoría en la Cámara de Representantes. Todo ello rodeado de pesos pesados de Washington que le serán muy leales y no le van a armar problema. En inglés se definirían como safe bets, es decir, ‘apuestas seguras’, pero su designación ha desatado algunas críticas. Se trata de un gabinete con pocas mujeres y sin representantes de las minorías.

El primero de la cascada de nombramientos fue el de John Kerry como secretario de Estado. “John se ha preparado toda la vida para este cargo”, dijo Obama. Y es verdad. Kerry es uno de los siete senadores más antiguos y venía ocupando la Presidencia del Comité de Relaciones Exteriores. Eso explica por qué Obama aseguró que se trata de un hombre “involucrado en todos los debates importantes sobre política exterior de los últimos 30 años”.

Algunos creen que así Obama le pagó un favor a Kerry. Nadie puede olvidar que el hoy presidente saltó a la fama en la convención del Partido Demócrata que ungió a Kerry como candidato en 2004, cuando Obama fue escogido para presentar al senador por Massachusetts. Esa noche Obama pronunció el discurso que lo lanzó al estrellato de la política, cuando dijo “no existen unos Estados Unidos demócratas ni unos Estados Unidos republicanos; existen los Estados Unidos de América”. Al final, Kerry perdió las elecciones con George W. Bush.

Kerry no era la persona que Obama quería como jefe de la diplomacia. Le apuntaba a Susan Rice, la embajadora ante las Naciones Unidas, una afroamericana de 48 años que se vio forzada a retirar su nombre de la baraja de aspirantes a suceder a Hillary Clinton. ¿El motivo? Las críticas por el manejo que le dio a la muerte violenta del embajador en Libia, Christopher Stephens. Pero Obama se las arreglará como pueda. Kerry, cuya confirmación en el Senado se da por descontada, tiene una línea de pensamiento similar a la suya y no va a hacer locuras.

No pasará lo mismo con la confirmación del secretario de Defensa que quiere Obama, Chuck Hagel. Este antiguo senador republicano de 66 años y héroe de la guerra de Vietnam genera grandes dudas entre sus copartidarios. Le cuestionan su oposición a las sanciones por el programa nuclear de Irán y al emplazamiento de misiles dirigidos a Rusia, así como sus críticas al gobierno de Israel. Y, para rematar, un comentario que hizo hace 14 años sobre James Hormel, embajador designado en Luxemburgo, de quien dijo: “Es agresivamente gay”. Pero Hagel se retractó de eso hace mucho tiempo y Obama espera que este hombre con quien se la lleva de maravilla sea capaz de recortar los gastos del Pentágono. “Además, con Hagel se consolida una tradición reciente de presidentes demócratas que nombran en Defensa a gentes del Partido Republicano. Empezó con Clinton y volvió con Obama, que mantuvo al comienzo de su administración a Robert Gates, que venía de la Presidencia de George W. Bush”, dijo a SEMANA Héctor Schamis, profesor de Gobierno de la Universidad de Georgetown.

También serán interesantes las sesiones en el Senado para confirmar a John Brennan, de 59 años y 25 de servicio, como director de la CIA y a Jack Lew, hasta ahora jefe de gabinete de la Casa Blanca, como secretario del Tesoro. Brennan se ha opuesto a los métodos de tortura en el centro de detención de Guantánamo pero ha impulsado los polémicos ataques de los drones (aviones no tripulados). Y a Lew le tocará pelear en febrero, cuando Obama negociará con los republicanos el aumento del techo de la deuda.

Todo este equipo se sumará al vicepresidente Joe Biden, otro viejo zorro del Senado que salvó al país del abismo fiscal, y al secretario de Justicia, el afroamericano Eric Holder, que seguirá en el gabinete. Se espera, sí, que Obama designe al reemplazo de la secretaria de Trabajo, la hispana Hilda Solís, quien renunció. El lío es que si se decanta por un hombre blanco, con la salida de ella y de Hillary Clinton las mujeres habrán perdido dos puestos de primer nivel, y los hispanos uno. Y unas y otros llevaron con su voto el pasado 6 de noviembre a Obama a la Casa Blanca.

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John Kerry, senador demócrata por Massachusetts, es el nuevo secretario de Estado, en reemplazo de Hillary Clinton, quien renunció.

El exsenador republicano Chuck Hagel, asesor de Obama en asuntos de Inteligencia, ejercerá como secretario de Defensa.

John Brennan, consejero adjunto de Obama para la Seguridad Nacional y personaje clave en la captura de Osama Bin Laden, fue nombrado director de la CIA.

'Por salvarse, Pastrana y Uribe le hacen daño al país': Canciller

Escrito por smpmanizales 13-01-2013 en General. Comentarios (0)

 

El Tiempo/ / / Por:|


Hay una nueva  estrategia ante caso de La Haya
La canciller María Á. Holguín está en el cargo desde el inicio del mandato de Santos. Claudia Rubio / EL TIEMPO.
 
Holguín dijo también que, por primera vez, gobierno Santos podrá 'influir' en proceso con Nicaragua.
La canciller María Ángela Holguín puso los puntos sobre las íes en el papel que los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe jugaron en el litigio con Nicaragua ante la Corte Internacional de La Haya, y los acusó de hacerle “daño al país” para tratar de “justificar su gestión”.
 
En diálogo con EL TIEMPO, también anunció la nueva estrategia para defender los derechos del país en el mar Caribe.
 
¿Qué ha hecho Colombia después del fallo de La Haya?
Hemos trabajado en varios frentes. El primero fue estudiar a fondo el fallo con un grupo de abogados nacionales e internacionales, para entender los alcances de esa sentencia y ver las inconsistencias y los vacíos que tiene. Por otro lado, tuvimos una reunión con el presidente de Nicaragua (Daniel Ortega) a fin de abrir un diálogo y una puerta que eviten cualquier confrontación y establecer un canal de comunicación. También implementamos el Plan San Andrés, para darle un empuje a la isla.
 
Trabajan en dos campos, uno jurídico y otro social…
Sí. Estudiamos los recursos que la misma Corte le da a un país para poder aclarar o interpretar el fallo, y por otro ayudándole a San Andrés a pasar por este momento complejo y difícil.
 
¿Hay motivos para recurrir de nuevo a La Haya?
Es lo que los abogados están estudiando. El abogado Robert Volterra (de la firma de juristas extranjeros que contrató el Gobierno), con quien me reuní esta semana (en París), ha dicho que necesita unos meses para acabar de mirar qué tipo de recursos podría interponer. En lo que hay claridad es que la Corte tuvo muchos vacíos.
 
¿Cuáles?
Uno importante es el de los tratados con terceros países. Un fallo no debe afectar ninguno de esos tratados, pero uno siente que el fallo se sobrepone sobre ellos. Y otro es negarles las 200 millas a San Andrés y a Providencia, en el sur y en el norte.
 
¿Qué afectó el fallo: la soberanía, una frontera, un derecho económico?
Lo que la Corte le da a Nicaragua en ese fallo son los derechos económicos sobre aguas internacionales. En aguas no se ejerce soberanía, o sea que son derechos económicos que básicamente son la pesca, la exploración petrolera o gasífera de la zona.
 
¿Colombia sí puede recuperar esos derechos económicos?
Los recursos que da la Corte podrían llevar a eso.
 
¿Se ha avanzado en algún acuerdo con Nicaragua?
Se dijo que íbamos a mirar en el futuro tres temas fundamentales: pesca, seguridad y medio ambiente. Se dijo que los dos países trabajarían conjuntamente en ellos, lo que haremos más adelante. Pero hoy hay una comunicación fluida, las armadas están en contacto permanente y los canales de comunicación están abiertos.
 
Hay una discusión sobre la responsabilidad de este gobierno en el fallo. ¿La tiene?
Absolutamente ninguna. El proceso empezó en el año 2001 y es clarísimo que el último momento en que el Gobierno podía argumentar era en mayo del 2010. El presidente Santos llegó en agosto del 2010.
 
¿Qué piensa de las críticas de los expresidentes Pastrana y Uribe?
Ellos tuvieron, en su momento, la posibilidad de tomar decisiones. Pero ahora resuelven, no sé si por salvar su papel en este proceso, que la culpa la tiene este gobierno. El expresidente Uribe dice que la culpa es porque no se hizo lobby ante La Haya, pero sugerir lobby es irrespetar a los jueces de la Corte Internacional. El expresidente Pastrana reconoce que en 2001 su canciller (Guillermo Fernández de Soto) le sugirió que se retirara del Pacto de Bogotá, pero dice que lo consultó con los expresidentes y que por esa consulta no lo hizo. Esa aceptación sorprende, porque el Presidente es quien maneja la política exterior y toma las decisiones. Quieren tratar de justificar su gestión. Por salvarse, le están haciendo daño al país.
 
¿Quieren hacer política con ese fallo adverso?
No le sabría contestar, pero hay que tener responsabilidad frente a las cosas que se dicen. Si es por el tema político, es un daño enorme que se la hace al país enfrentando a los colombianos y desviando la atención de los momentos claves, que fueron entre el año 2001 y el 2010.
 
Cabría un recurso de interpretación
 
¿Es factible encontrar una prueba nueva?
Lo veo muy difícil.
 
¿Qué tan optimista es en recuperar los derechos?
Soy optimista frente a un recurso de interpretación, por todo lo que he conversado con varios abogados.
 
Colombia siempre estuvo a la defensiva, ¿puede pasar a la ofensiva?
Lo que estamos haciendo es decir que no nos contentamos con este fallo y que nos convencemos de que no hay nada que hacer, como dicen expresidentes. Miramos posibilidades para ir más allá de lo que Colombia siempre ha hecho, que es simplemente responderle a Nicaragua.
 
¿Se replantea la estrategia?
Eso estamos haciendo. El abogado Volterra decía algo que es claro: el Gobierno del presidente Santos, por primera vez, va a poder influir en la estrategia del caso en La Haya.
 
Se trabaja en dos frentes ante Nicaragua
 
Colombia protocolizó esta semana las bases de la nueva estrategia para la defensa de los derechos del país en el mar Caribe, a propósito del litigio con Nicaragua. Por un lado, dejó en manos de un nuevo grupo de juristas internacionales el alegato de los recursos pendientes ante Corte Internacional de Justicia de La Haya; por el otro, avanza en la construcción de “más opciones” de entendimiento bilateral con ese país.
 
Los abogados de la firma inglesa Volterra Fietta, el pool externo de juristas que contrató el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, presentará en cuatro meses un informe sobre cuál es el camino que debe seguir Colombia, en materia jurídica, frente a La Haya.
Legalmente caben los recursos de revisión, si alguna de las partes encuentra una prueba nueva, o de interpretación para revisar aspectos puntuales del fallo.
 
A la par, en Colombia, un grupo de abogados nacionales –que también contrató el Ejecutivo tras el fallo adverso– trabaja en el diseño de nuevas estrategias jurídicas y políticas que garanticen los derechos de los pescadores, la seguridad del área y la conservación del medio ambiente.
 
El Gobierno ha sido claro en que el fallo no se desacatará y que solo se aplicará cuando se garanticen todos los derechos de Colombia en la zona.
 
DANIEL VALERO / Redacción Política.
 
Tacs:

El Presidente les hace mamola a los mamos

Escrito por smpmanizales 13-01-2013 en General. Comentarios (0)

 

El Tiempo/  / Por: |

 

 

Daniel Samper Pizano

 

En la misma semana, el Gobierno protege el páramo de Santurbán, pero permite que prospere el proyecto de un hotel en el parque Tayrona.

 

A menos que el presidente Juan Manuel Santos se ponga los pantalones y demuestre clara voluntad política de proteger el medio ambiente, el juramento que hizo disfrazado de mamo arhuaco en la Sierra Nevada el 7 de agosto del 2010 no pasará de ser una charlotada. Aún recordamos –muchos con emoción, otros con desconfianza y todos con sorpresa– cómo Santos se “posesionó” ante un grupo de jefes indígenas y juró ante ellos proteger la Madre Naturaleza.

 

No parece ser el mismo mandatario que hoy tolera la construcción de un hotel privado en predios del parque nacional Tayrona, cerca de donde recibió de los caciques el bastón de mando que simboliza su compromiso con la tierra. Hace unos meses, cuando estalló el escándalo, Santos frenó el proyecto, pero no por convicción de mamo, sino porque se mamó de que prosperaran rumores falsos sobre la vinculación de familiares suyos al plan. Nos hizo creer que había matado a la bestia, pero solo la dejó herida y ahora, songo sorongo, el Gobierno acaba de permitir que se reinicien las obras del desarrollo turístico de dos muelles de acceso y 24.000 metros cuadrados.

 

Ya se temía, cuando desmembraron hace pocos meses las funciones ecológicas, que la flamante Anla (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) iba a ser una instancia administrativa, no científica, lista para alcahuetear violaciones mimetizadas del espíritu ambientalista. De allí que el más sorprendido con la noticia del hotel sea el Ministerio de Ambiente, al que emboscan y atropellan desde el propio sector público. Este despacho acaba de hacer, en principio, una plausible demostración de defensa de los intereses a su cargo al declarar parque natural el páramo de Santurbán, codiciada presa de los mineros, y prohibir en tan extraordinaria fuente de agua toda explotación de minas. ¿Por qué el mismo Gobierno, en la misma semana, satisface el clamor ciudadano que se jugó por Santurbán, pero permite en el Tayrona un aberrante negocio privado que critican científicos y ciudadanos?

 

Hay instrumentos para salvar la zona de una vez por todas. Como bien lo explica el senador Jorge Enrique Robledo, la Ley 388 de 1997 permite al Estado declarar de utilidad pública el área, lo que conduciría a la negociación con los dueños o la expropiación en beneficio del bienestar común. Lo demás equivale a seguir criando expectativas de prosperidad comercial privada en enclaves naturales que deben estar sustraídos del tráfico mercantil por respeto a las futuras generaciones de colombianos. Sí: el Tayrona no se vende.

 

El aspecto ambiental, con sus contradicciones y altibajos, y la defensa del consumidor, casi inexistente, son dos de las patas flojas del actual gobierno. Resulta increíble que el propio vicepresidente Angelino Garzón denuncie en la prensa (EL TIEMPO, 6-1-2013) los abusos de las EPS, las acuse de “burlarse del derecho de la gente a la salud rápida y eficiente” y no pase nada. También lo es que revele cómo la libertad vigilada de los laboratorios farmacéuticos les ha permitido enriquecerse en Colombia con precios cinco veces superiores a los que pagan los ecuatorianos o los españoles, y nadie diga una palabra en el Ministerio de Salud.

 

Todo indica que en los planes oficiales hay locomotoras y hay también peatones, que serán arrasados en las carrileras al paso de los temibles trenes. Las empresas vinculadas a la salud y los pobres ciudadanos son prueba de ello.

 

ESQUIRLAS. 1) El 2013 acaba de llevarse a dos colombianos memorables. El filósofo Guillermo Hoyos Vásquez (Santa Fe de Antioquia, 1935) es uno de los más coherentes y progresistas pensadores que ha dado el país, amén de un hombre noble querido por sus alumnos y sus amigos. Así lo atestigua el aplauso atronador con que lo despidieron en sus funerales. El escritor Antonio Montaña (Bogotá, 1932) pertenecía a la clase de profesores sencillos y sabios que hacen de una cátedra universitaria una ocasión de regocijo intelectual. 2) Álvaro Uribe, el gobernante más desintersado por la naturaleza, ataca a Santos por el Tayrona. ¡Qué cinismo!

 

Daniel Samper Pizano cambalache@mail.ddnet.es

 

Tacs:

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  • De Santurbán al Tayrona

    Escrito por smpmanizales 13-01-2013 en General. Comentarios (0)

     

    El Espectador Opinión|12 Ene 2013 - 11:00 pm

     

     Alfredo Molano Bravo

    Por: Alfredo Molano Bravo

    La creación del Parque Natural Regional en el páramo de Santurbán con 11.800 hectáreas es un triunfo neto del movimiento cívico y ambientalista contra las pretensiones de las multinacionales auríferas —Aux Gold, Eco Oro Minerals Corp, Leyhat Colombia, Galway Resources, Calvista Gold Corporation, Auro Resources Corp, Cb Gold, Continental Gold, Cvs Explorations— que han considerado de su propiedad todo el macizo.

     

    El conflicto es en el fondo oro versus agua; oro para los bolsillos de unos pocos empresarios canadienses, agua para una población de 1’200.000 habitantes. Se falló a favor de la gente. Un gran logro tanto para el movimiento cívico como para el Instituto Humboldt, que tuvo a su cargo el argumento ambiental. Las empresas mineras consideran que el páramo es la piel, y lo que está por dentro, “huesitos y carnita” —como decía Uribe, quien les dio todas las gabelas tributarias y ambientales—, es de ellas. El proyecto era una gran mina a cielo abierto para saquear el macizo y dejar un hueco para criar peces. Era irritante la grosería de la propuesta que la Corporación para la Defensa de Bucaramanga se comió entera. Para bien del país, reaccionó la gente, pero para mal del país, los empresarios optaron por sacar el oro haciendo socavones. Es decir, disfrazar el saqueo, porque los túneles necesariamente afectan los ríos subterráneos de la cordillera y por tanto los ríos que alimentan los acueductos de Bucaramanga, Floridablanca y Girón. Más aún, se defenderá el páramo, pero los socavones que empiezan en los 2.800 metros —200 metros abajo de la cota donde comienza el parque— se podrían construir en cualquier dirección: hacia arriba o hacia abajo, hacia un lado o hacia el otro y podrían drenar las 32 lagunas del páramo para usar esa agua en el lavado del mineral aurífero. Sobre este punto no existe claridad jurídica y por tanto las empresas podrán engatusar al país y hacer lo que les dé la gana.

     

    Como les está dando la gana hacer a las empresas de los Dávila, los Solano y los Bessudo en el Tayrona. ¿Qué podría pensarse si en el Parque Nacional Olaya Herrera se decidiera construir, en el sitio donde está el reloj suizo, un hotel para que se alojaran los altos ejecutivos de Ecopetrol o de Pacific Rubiales? Se me dirá que la analogía es traída de las mechas, y lo es, sin que ello impida ver lo que se juega con ese fuego desde varios ángulos sobre el parque Tayrona. La cuestión es simple: las construcciones turísticas que se están proyectando —tanto como la ya existente— limitan el goce público de un bien público, a favor de unos pocos. El mismo caso de Santurbán. Al Tayrona le tienen puesto el ojo —con sobrada razón— las empresas mundiales de turismo, y si no defendemos ese patrimonio ambiental, terminaremos siendo excluidos de esas zonas. El proyecto de Los Ciruelos le hinca el diente a un bosque seco tropical, el único que queda en el país. El Ministerio de Medio Ambiente hizo severas advertencias a la Agencia de Licencias Ambientales, pese a que el gobierno de Uribe había autorizado las construcciones hoteleras. La recién creada Agencia está a cargo de la doctora Luz Helena Sarmiento, quien trabajó con la empresa explotadora del Cerrejón. En La Guajira se le conoce como la mano derecha de las grandes mineras. ¿Qué se podrá esperar ahora de sus conceptos y decisiones ambientales? El ministro de Medio Ambiente tiene por ahora la palabra y la Corte Constitucional la última. Permitir despresar el Parque Tayrona, la joya ambiental del país, es permitir entrar a saco a los demás parques.

     

     

     

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    Nada inútil es volver a examinar lo “sabido”

    Escrito por smpmanizales 13-01-2013 en General. Comentarios (0)
     
    La Patria/ Opinión/ Por: Carlos E. Ruiz
     

    Suele ocurrir que hay cosas que se consideran establecidas por tradición y en consecuencia se descarta con frecuencia examinarlas. El mundo académico es muy dado a esto; su condición es de difícil adaptación a los cambios, incluso a los intentos de asimilar otras posibilidades. Los procesos de reforma suelen terminar en un volver atrás, cuasi-inconsciente, después de formulaciones seductoras. O se llega a emprender camino por atajos inesperados. Y suele caerse en procedimientos formales, estandarizados al enunciar por ejemplo "misión", "visión", "objetivos" ("generales" y "específicos"). Similar en la formulación de proyectos de grado o de investigación, que además exigen el "marco teórico". Rutinas que se consagran como asuntos inamovibles. La creatividad es remplazada por los hábitos; sin embargo, en nuestro tiempo se habla con insistencia de "innovación". Palabras convencionales.

    De ahí la seducción de volver a examinar cuestiones claves en la vida académica, los fundamentos, lo sustantivo. De este modo ha procedido Antanas Mockus en dos juiciosos estudios: "La misión de la Universidad" (1987) y "Pertinencia: el futuro de la universidad colombiana" (1994), reunidos en un libro por la Universidad EAFIT ("Pensar la universidad", Medellín 2012; 180 pp.; ISBN: 978-958-720-137-6). De por medio estuvo el desempeño del autor como vicerrector académico y rector en la Universidad Nacional de Colombia, dos años y medio en cada cargo. Luego fue Alcalde de Bogotá en dos ocasiones, candidato presidencial y hombre público de singularidades, creativo de impacto en las comunidades con su teoría y práctica de la "cultura ciudadana", ejercicio de lamentar al no haberse continuado en el distrito capital y no haberse asumido como una política de Estado en Colombia. Lo bueno no dura, suele decirse en el refranero popular.

     

    La experiencia de Antanas lo ha llevado a elaborar conceptos que trascienden lo pedestre de la política, en lo público y en lo académico. De este modo formula el criterio de requerirse "un intercambio comunicativo de razones, emociones e intereses" para alcanzar una democracia real o, como él llama, "democracia deliberativa", sin restringir la idea al voto y a la publicidad. Vincula de una manera racional la política con el arte, las normas y la cultura, debido al amplio espectro de su formación intelectual, que ha llevado a reconocerlo en niveles internacionales como el "filósofo de la vida activa". Del arte asume las posibilidades de ver lo que usualmente no se ve, con el consiguiente examen libre de los temas fundamentales. Al estar dominados por el predominio de la técnica y la economía de mercado, avizora tiempos de "post-técnica" y "post-mercado", sobre la base de cuidar del otro, con predominio de la solidaridad. Y destaca formas deseables de convivencia en la sociedad, a partir del mayor acto altruista: ser madre. Elabora los conceptos de "mutación pragmática", "mutación hedonista" y las mutaciones feminista y ambiental, al incorporar nociones de la historia del pensamiento a las manifestaciones contemporáneas, con sentido integrador y de cambio. Hace notar el triste rezago de Colombia en la "Encuesta mundial de valores".

    Consideración especial le merece a Antanas la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en una sorprendente puesta en escena de la tradición escrita al alcance, en principio, de todos, incluso en tiempo real. Lo que conlleva, asimismo, posibilidades nuevas y crecientes de intercomunicación y de aprendizaje. Situación que parangona con la "globalización", en tanto los conocimientos se mueven de manera vertiginosa, en lo explícito y en lo tácito, en sencillos y también complejos procesos, como apoyo para los cambios, incluidos los flujos de información que les sirven de base. En estas líneas de consideración, estima que las universidades habrán de ubicarse en desempeños protagónicos, correspondiéndoles a ellas pensar y establecer su ubicación con sus límites.

    Antanas llega a reformular, reconociendo el "atrevimiento", la misión de la universidad como "deberse a sí misma, a su propia tradición y proyecto", en su dependencia de la "armonía comunidad-institución", que incluye el mejor aprovechamiento de la discusión racional, la escritura y la acción consciente, intencional. No sin optimismo aspira a que la comunidad académica enfrente con solvencia los retos de problemas nacionales y locales, sin demérito de sus necesarios vínculos con comunidades homólogas a nivel internacional. Con similar y admirable optimismo considera que en la tradición universitaria colombiana hay un "ethos" forjado que debe preservarse y profundizarse, incluso en momentos adversos.

    No oculta el auge del "pragmatismo" y el afán de lucro que ha permeado los claustros, pero reclama reasumir conductas de filantropía intelectual, con derecho a ciertas formas de hedonismo, como el derecho al placer, al disfrute, por lo que bien se hace al servicio de la sociedad y del propio desarrollo de la ciencia y la cultura, con sentido humanista y humanitario. Es notable el sentido que da a la "cultura académica", en referencia al saber universal que salvaguarda la tradición escrita, la racionalidad en la discusión y la acción consciente, al abordar los problemas, simulando escenarios de las consecuencias, con la responsabilidad de asumirlas.

    Los estudios referidos de Antanas pueden ser apoyo en los debates sobre la formulación de una nueva ley que rija la educación superior en Colombia, y a la vez fuente de riqueza conceptual, para no persistir en las rutinas del simplismo y del pragmatismo rampante, que ha llevado a entronizar en la academia formas verdaderamente vergonzantes de mercantilismo.

     

    Fecha de publicación: Domingo, Enero 13, 2013
     
    Tags: La Universidad Educación superior Antanas Mockus Cultura académica Las TIC