Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales

REVISTA CIVISMO Octubre-Diciembre 2011. Nº 449


 



Órgano de la S.M.P. de Manizales. Fundada el 27 de mayo de 1936




TABLA DE CONTENIDO


Editorial


Hacia un civismo activo y del emprendimiento social




- Crónica de una tragedia anunciada


Por: José Clareth Bonilla Cadavid




- Ay Manizales del agua


Por: Héctor Abad




- Solidaridad con nuestra ciudad


Por: Consejo de Redacción




- De los paisas, los caldenses y los manizaleños


Por: Augusto León Restrepo




- A propósito de un despropósito


Por: Fernando González Correa




- Arrieros semos


Por: Humberto de la Calle




- Fiel surtidor de hidalguía


Por: Germán Cardona Gutiérrez




- La fiesta de navidad


Por: Huberto Restrepo s.s.




- Alumbrado navideño en el Paseo de Chipre


(Fotografías)




- Las políticas públicas en la vulnerabilidad de Manizales


Por: Gonzalo Duque Escobar




- La reforma universitaria, un compromiso de todos


Por: José Clareth Bonilla Cadavid




- Proyecto concejal 20


Gonzalo Duque-Escobar, José Clareth Bonilla C., Marina Jiménez Buitrago y Germán Vallejo Obando.



- Los cristales de Cervantes




Por: Marina Jiménez Buitrago




- Aniversario de Manizales


Por: José Fernando Echeverri Echeverri




- Manizales, símbolo de solidaridad


Por: Fernando Rodríguez Muñoz




- Yo, Quijote


Por: José Jaramillo Mejía




- Una ciudad optimista


Por: Consejo de Redacción




- UN SIGLO FORJANDO CIVISMO


Por: Oscar Gaviria Valencia




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EDITORIAL




HACIA UN CIVISMO ACTIVO Y DEL EMPRENDIMIENTO SOCIAL




“Se entiendo por humanismo cívico la actitud que fomenta la responsabilidad y la participación de las personas y comunidades ciudadanas en la orientación y desarrollo de la vida política”


Hace cerca de 50 años que Bob Dylan, escribió un bello poema que muchas generaciones hemos recitado y cantado como un himno y que ha sido considerada como una de las quinientas mejores canciones de todos los tiempos; tema titulado en inglés The Times They Are a-Chagin’, traducida a muchos idiomas. Además de ser un referente de canción social y protesta, el poema en español se titula Los tiempos están cambiando; Dylan cantaba: Si según vosotros vuestra época/ Merece ser salvada/Entonces comenzaré a nadar/ u os hundiréis como una piedra/ porque los tiempos están cambiando.


Eran momentos de ruptura, de cambio de paradigma, los ideales del pensamiento ilustrado recién entraban en cuarentena, se daba comienzo a una década prodigiosa, los años 60s; mientras apenas nos asomábamos a la modernidad, un nuevo espíritu cuestionaba. Fueron los tiempos de mayo del 68, del nadaísmo en Colombia, la desmembración del departamento del viejo Caldas y del ejercicio del civismo activo como construcción de civilidad en la ciudad. El benemérito presidente de la SMP de Manizales en ese tiempo, padre Alfonso hoyos Ocampo, convocaba a los Manizaleños a manifestarse en la plaza de Bolívar frente al olvido del Estado y por las promesas incumplidas en la reposición de los rieles del ferrocarril.


De nuevo los tiempos cambiaron y la ciudad seguía haciendo camino, manteniendo el espíritu cívico que languidecía y una nueva cultura política se avecinaba, el clientelismo cambió las virtudes cívicas, por tejas y ladrillos; la ciudad quedó postrada por muchos años y a merced de la nueva cultura política. En realidad, los tiempos estaban cambiando. Ahora, muy en la víspera de cumplir nuestros primeros 100 años, podemos decir que Dylan sigue con su razón de que Los tiempos están cambiando.


Los dirigentes cambian, las Instituciones entran en la dinámica de la historia y van dejando una huella, que la historia y los historiadores se encargan de relatar, describir y de establecer su juicio. Cuando revisamos estos hechos históricos y el papel que las instituciones como la SMP de Manizales, han tenido y tienen en la construcción de ciudad, en la civilidad y en especial en la ciudadanía, nos damos cuenta que son muchas las realizaciones y mucho lo que ha cambiado la ciudad y el mundo en los últimos 50 años.


Hoy a pesar de todas las circunstancias vividas en los últimos dos meses, nuestra institución, permanece fiel a sus principios y erguida como en los comienzos, ella también han evolucionado en el tiempo, han salido airosa y como los viejos soldados que “perecen en el campo de batalla” allí está la SMP, dando testimonio de su presencia en la ciudad.


Es una buena razón para celebrar el centenario y, ahora, cuando los tiempos siguen cambiando y con ella su labor misional, sus actividades. Su tránsito por los caminos de la historia le han señalado un norte en este siglo XXI, siglo incierto, lleno de expectativas y de asombros en los referente a la construcción de civilidad, de ciudadanía y de ciudad, hemos demarcado el camino a recorrer en su próximo milenio, se trata del civismo activo y del emprendimiento social.


Es un tránsito histórico, que nos lleva de los horizontes de la reflexión a la acción, un camino acorde con los nuevos tiempos y con las exigencias de un mundo que requiere de un mayor sentido de pertenencia, un compromiso de construcción de civilidad y ejercicio de los derechos, como también de los deberes; un ciudadano que ha asumido su identidad, su mayoría de edad con un siglo donde se hace necesario uno valores mas humanistas, un reconocimiento del otro, como alteridad y un ejercicio de la pluralidad de pensamiento, raza y religión, un mundo en donde sobresale la comunicación dialógica, como construcción social, la ciudad como lugar de los encuentros, de los recuerdos, del disfrute ético y estético de la vida, convoca al ciudadano a sus rincones a gozar y a disfrutarla.


En este nuevo siglo hemos trascendido los principios de la urbanidad que nos llevaban a la construcción de un ciudadano sumiso, insolidario y manipulable por el clientelismo político; los nuevos tiempos nos hablan de un ejercicio activo, de nuestra solidaridad para con nuestro planeta, para con nuestra casa Manizales, como principio de convivencia, de inclusión social y de reconocimiento del otro como nuestro semejante. Por eso entendemos como “Hablar de civismo activo es hablar de ciudadanía, es hablar de un valor, de una virtud que es mucho más que la urbanidad. El civismo es la característica que diferencia al individuo interesado en su ciudad en función de sus necesidades particulares, del ciudadano comprometido de una forma afectiva con su ciudad y solidario con un espacio común de convivencia, compartido con otros ciudadanos. La ciudad se construye con ciudadanos sabedores de que solamente desde una ética democrática, basada en el ejercicio de derechos y deberes, se puede armonizar la libertad personal y la responsabilidad solidaria, siendo esta armonía la que garantiza la paz, la libertad y la convivencia”.


Es en este contexto es cuando el centenario de la SMP de Manizales adquiere su verdadera dimensión, de un ciudadano construyendo ciudad dentro de un pleno ejercicio de la civilidad; por eso, como balance de final de año y dentro de la conmemoración del centenario que nos asiste, la SMP de Manizales, en su pleno ejercicio de su legitimidad social consagrada por la Ley 1217 de 2008, presentó a nombre de la sociedad civil y haciendo uso de los derechos constitucionales a gozar de un ambiente sano y preservación de los recursos naturales, dos acciones populares: la primera en lo hace referencia a la explotación a cielo abierto de la mina de Toldafria y la segunda, en lo correspondiente a la vía Potrorojo-Letras; acciones que sólo pretenden sentar una voz de alerta y pedagogía ciudadana en la exigencia de un valor cívico fundamental y de solidaridad, como es el de preservación del medio ambiente para las generaciones venideras.


Por otra parte, se ha logrado la convergencia de “asociaciones cívicas ambientales” y sellado el pacto con ellas el pasado 3 de octubre ,que podríamos llamar de“emprendimiento social, se trata del proyecto concejal 20, como una alterativa de organización y construcción de ciudad y de un capital social a nivel de la sociedad civil, el emprendedor social es “Alguien que mira sobre el horizonte, se da cuenta de cuál es el siguiente paso importante para la sociedad y logra avances en esa dirección”; allí nos hemos anclado nosotros como buscadores de utopías. Dentro de un horizonte de esperanza soñamos con un proyecto de ciudad diferente, una ciudad que reconstruya su imagen perdida, donde exista una ética de lo público como compromiso, donde el ciudadano se apropie de su territorio y ayude a construirlo y mejorarlo. La ciudad que se alza como el ave fénix sobre las tragedias, con optimismo y liderazgo sano, limpio, transparente con la cabeza erguida; un proyecto de ciudad para el ciudadano del futuro.


Para lograr lo anterior, se requiere que las asociaciones cívicas de Manizales, suscriban el pacto ético de convergencia de la sociedad civil; ya nuestra legitimidad no las da la lucha por las políticas públicas, por la defensa de nuestro patrimonio natural, por la lucha contra la corrupción y las viejas prácticas políticas que permanecen enquistadas en la administración local. “En esencia, la sociedad civil obtiene su legitimidad del fomento del interés público, y de allí su preocupación por los derechos humanos, la salud, la educación y, por supuesto, la corrupción. Su motivación es un interés especial y no el beneficio personal. Se caracteriza por un elemento sólido de participación voluntaria: las personas participan porque creen en lo que están haciendo”.


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CRÓNICA DE UNA TRAGEDIA ANUNCIADA


“Aprendemos de nuestros errores”




Por: José Clareth Bonilla Cadavid




Para la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) de Manizales y para la Revista CIVISMO, lo acontecido durante los meses de Octubre y Noviembre del presente año, no puede pasar desapercibido. Se trata de unas circunstancias que la historia recordará y que como experiencias, nos servirán para aprender de ellas, y para que jamás nos vuelva a pasar.


La ocurrencia de una serie de eventos que pudieron ser evitados, nos posibilita para describir lo que pasó en estos días aciagos, con el mejor ánimo pedagógico y nuestra vocación centenaria de sembradores de optimismo, aportando algo a la comprensión del fenómeno, para así poder evitarlo en un futuro.


Para comenzar, no nos detendremos en buscar o señalar los culpables; a la SMP de Manizales, por sus características de ser una ONG sin afiliación o actividad política partidista, no le corresponde ser juez y menos señalar culpables, pero, en el sano ejercicio de sus deberes de veedora y consultora de la Administración Municipal señalados por la Ley 1217 de 2008 y, además, de lo preceptuado en su labor misional como es la de preservar los recursos naturales y el patrimonio cultural y arquitectónico de la ciudad, tiene la obligación ética de informar, describir e invitar a la sociedad civil, para que participe en la construcción de ciudad y civilidad en el pleno ejercicio de sus derechos ciudadanos.


Es bueno recordar que la Sociedad de Mejoras Públicas, consciente de la inexistencia de una política pública del manejo ambiental de la Ciudad, ha presentado últimamente dos Acciones Populares, una con la mina Toldafría y otra por la vía Potro Rojo-Letras; además, dentro de sus estrategias de participación ciudadana, viene haciendo un ejercicio con las Asociaciones Sociales Ambientalistas de la ciudad como es el proyecto “Concejal 20” que pretende ser un mecanismo veedor y vocero de los ciudadanos de Manizales.


En este contexto y estado de deliberación ciudadana, acontece la imprevisión y suspensión total del servicio de agua en la ciudad. Mucha ha sido la discusión, en la que han intervenido hasta el presidente de la República Dr. Santos, además de prestantes académicos, gremios, organizaciones civiles, organismos de control como la superintendencia de servicios públicos, la contraloría, la procuraduría y muy especialmente la personería de Manizales, la cual, en un documento titulado Agua, fuente de vida (Guru -08, 2011), señaló cómo el municipio de Manizales y Aguas de Manizales, conocían el riesgo al que estaba expuesta la ciudad; muchos eran los factores anunciados por Corpocaldas, imprevisiones como la de no contar con un plan de contingencia y otros más que se omiten, porque no es el objeto de este espacio y corresponde a los organismos de control, establecer las responsabilidades.


Teniendo en cuenta lo anterior, la SMP de Manizales en el ejercicio de sus labores y por mandato de la Asamblea General del día 31 de Octubre, expide el siguiente comunicado:


COMUNICADO No. 3




SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS DE MANIZALES



La Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales, consciente de la crisis social generada por la carencia del suministro de agua potable, consecuencia de un daño severo del sistema de acueducto y redes de distribución, se siente en la obligación de comunicar a los ciudadanos de Manizales, lo siguiente:



1. Las autoridades municipales, en cabeza del Señor Alcalde Municipal y el Gerente de Aguas de Manizales, deben asumir la responsabilidad de la crisis generada, por una situación que ha destapado la carencia de planes estructurados de Prevención y Contingencia, frente a eventos asociados con una amenaza climática severa, máxime cuando el Director de la Corporación para el Desarrollo de Caldas, Ing. Bernardo Mejía Prieto, había llamado la atención sobre esta problemática en su columna de opinión del periódico La Patria, el 14 de febrero de 2011.



2. Que el haber emprendido las obras para la red de conducción del agua de Rio Blanco a la Planta de Niza supeditándolas a recursos para la emergencia invernal de la Nación y dejando a la ciudad a merced de un sistema cuya vulnerabilidad debió ser conocida por evidente, exigía procedimientos administrativos en materia de contratación, desarrollo de las obras y provisión presupuestal, propios de una urgencia manifiesta, la que no previó la empresa en atención a la naturaleza del servicio y riesgo asociado; razón por la cual las acciones y obras que debió emprender Aguas de Manizales, desde Octubre de 2010, no solo merecieron el artículo del citado columnista, sino y sobre todo, que desencadenaron en la grave emergencia que vive la ciudad.



3. Que para la SMP, preocupa además de los severos perjuicios económicos y sociales, y de la pérdida de imagen para la competitividad de la ciudad, la falta de políticas públicas que blinden a Manizales de las graves consecuencias de una imprevisión de esta naturaleza, imputable a la administración municipal y a los administradores de la empresa responsable de un servicio público esencial, por haberles encomendando su administración a unos actores que han privilegiado las inversiones para la expansión del negocio, sobre los asuntos misionales como son la preservación de las cuencas abastecedoras de agua y la seguridad y confiabilidad del sistema.



4. La Sociedad de Mejoras Públicas y la ciudadanía de Manizales no encuentran justificación para que la Administración Municipal y la Empresa Aguas de Manizales hayan causado esta situación, por lo que espera una acción ejemplar de los entes de control del Estado colombiano, además de las acciones para corregir las deficiencias en materia ambiental y de gestión integral del riesgo para las líneas vitales de la Ciudad.



5. Como consecuencias de la crisis generada, en forma inmediata, se pueden inferir las siguientes:



a. Salud: Aumento de la enfermedad diarreica aguda, los exantemas cutáneos y lumbalgias.



b. Económicos: La ciudad ha tenido una grave depresión económica reconocida por Fenalco, en el orden del 50 al 70% de disminución de la actividad comercial.



c. Educativos: Suspensión de todo tipo de actividades pedagógicas, con la consecuente prolongación del calendario académico.



d. Mención aparte merece la afectación sicológica de la población, por el aumento de los casos de ansiedad y depresión, así como de pérdida de la motivación.



6. La Sociedad de Mejoras Públicas, subraya el comportamiento cívico de esta ciudad, a pesar de la indignación generalizada por las severas consecuencias de una emergencia a causa del desabastecimiento de agua potable, donde el invierno sólo ha sido el detonante y no la causa real de una emergencia originada por la imprevisión humana.



SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS DE MANIZALES



Manizales, 03,11,2011.




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El comunicado fue emitido a los medios de comunicación (TV, prensa hablada y escrita) de la ciudad, y despertó una serie de pronunciamientos acerca de la problemática existente; era posible observar que instituciones como Fenalco, Corporación Cívica de Caldas y otras entidades sociales de la ciudad, pedían que el gobierno local y la empresa Aguas de Manizales asumieran la responsabilidad.


El debate está abierto, la SMP de Manizales con este comunicado, expresó su solidaridad y destacó el comportamiento ejemplarizante de la ciudadanía. Para muchos era una obligación moral hacerlo y así se hizo; sólo la historia dará la razón de las posiciones asumidas por cada institución, pero todo parece indicar que hasta el momento de emitir el comunicado, había situaciones de imprevisión y de falta de un plan de contingencia en una emergencia del suministro del agua. En la ciudad no existe un plan estructurado de emergencias y esta falencia la debemos tomar como una exigencia que nos impele a construirlo, para que no vuelva a pasar lo mismo.


Muy a pesar de no tener agua por cerca de 17 días, la ciudadanía de Manizales celebró con entusiasmo y alegría el día de los “Niños, o día de los Brujitos”;así se pudo constatar en el centro y en las otras comunas de la ciudad. Una amplia discusión se daba en todos los círculos ciudadanos, pero algo que todavía nadie explica, ni quiere explicarlo, fue la tragedia del día 5 de Noviembre de 2011, en la cual un deslizamiento en el barrio Cervantes trajo como consecuencia 48 muertos, 14 heridos, 35 familias y 145 personas afectadas, 14 casas destruidas y 3 casas dañadas y la continuación de la falta de agua para varios barrios de la ciudad, adyacentes al sitio de la tragedia.


La SMP de Manizales, sus socios y directivos, solo recordamos la fortaleza de nuestros fundadores, quienes a pesar de su tragedia, en momentos cuando la esperanza parece escaparse de nuestras manos, todavía tenemos el valor, de asumir con responsabilidad los momentos difíciles y sobreponernos al dolor y tristeza que embarga nuestro espíritu.


En otro comunicado la SMP de Manizales dio a conocer a los ciudadanos del Barrio Cervantes, la solidaridad con su dolor:


COMUNICADO Nro. 4


SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS


La Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales quiere expresar a la comunidad del barrio Cervantes de la ciudad, nuestra sincera condolencia y, además, unirnos a la inmensa tristeza que padecemos en estos días aciagos en Manizales.


· Consideramos que los hechos que acontecieron en la madrugada del pasado sábado 5 de Noviembre, no pueden pasar sin una reflexión, que nos sirva en forma ejemplarizante como un símbolo de nuestra grandeza y fortaleza a nuestras virtudes cívicas. Por tal motivo, invocando el espíritu cívico que nos ha acompañado durante los últimos 100 años de la SMP de Manizales, convocamos a todos los Manizaleños a fortalecer nuestras almas de valor y solidaridad, con las familias afectadas por la tragedia.


· Invocamos la grandeza de los manizaleños, erguida a través de los tiempos, haciendo de la fatalidad una fortaleza, como lo hizo frente a las tragedias y la adversidad de sus terremotos de 1875 y 1878 y en los incendios de 1922, 1925 y 1926, acontecimientos que prácticamente destruyeron a Manizales, pues 32 manzanas se quemaron y la ciudad se levantó como el ave fénix de sus cenizas; y lo hizo, de nuevo, en la erupción del volcán Arenas en 1985. En términos de uno de nuestros socios de ese tiempo “Pasada la incertidumbre; después de la dura prueba implacable, la ciudad perseverante debe alzar su espíritu y su confianza con gesto erguido de prosperidad” hacia un civismo activo y de emprendimiento social”.




· Por lo expuesto la SMP de Manizales se une a lo expresado el día de ayer por el arzobispo de Manizales, monseñor Gonzalo Restrepo, quien hizo un llamado a los manizaleños a que renazca el espíritu cívico y logremos abordar la tragedia, en estos momentos, con grandeza y responsabilidad cívica y social. De igual forma a lo expresado en el editorial del diario La Patria cuando nos convoca a la solidaridad y al reto derecuperar el optimismo y la confianza y pues no podemos “ser inferiores a los retos que nos impone el destino. Tenemos mucho para superarlos, la enorme marcha del día miércoles 9 de noviembre, lo comprueba”.




· La ciudad quedó en silencio, estupefacta y sin aliento y no puede callar, ya que 17 días, 2 horas sin agua, son una gran frustración para la ciudad y no podemos ocultar el asombro nefasto de la tragedia: 48 muertos, 14 heridos, 35 familias y 145 personas afectadas, 14 viviendas destruidas y 3 viviendas dañadas….. La SMP, como bien lo expresó uno de sus socios, “seguirá sembrando optimismo, continuará soñando con su principio de esperanza y no callará su voz”.




· Por eso, en el pleno ejercicio de su labor misional y su función de veedora y representante de la sociedad civil, reitera y solicita nuevamente que se investigue y sancione con todo el rigor de la ley, a las personas y a las instituciones gubernamentales responsables de lo acontecido.




· Frente a la incertidumbre que nos acompaña, recogemos las voces de gremios, instituciones y ciudadanos para hacerun llamado a la reconstrucción cívica; las manizaleñas y los manizaleños debemos en sendas mesas de trabajo, imaginar la ciudad que queremos, no cerrar más los ojos cuando se nos llevan las empresas o instituciones, actuar cívicamente y con grandes hombres y mujeres crear un capital social e intelectual para que no permanezcan ocultos y aislados de la politiquería reinante, tan conocida y “obligatoriamente” aceptada en nuestro Manizales del Alma.


Finalmente y como una voz que alienta e ilumina nuestro futuro, recordamos unas bellas palabras de nuestro fundador Aquilino Villegas, pronunciadas como “Oración del Incendio” refiriéndose a la juventud manizaleña de su tiempo, dijo:


“Cuando evoques ante los ojos incrédulos la tragedia legendaria, y doblado por los años hagas el recuerdo de tu vida pasada, dirás con orgullo cómo aquella generación desvalida, arruinada, desvencijada y maltrecha, se levantó llena de coraje ante la muerte asesina, y sin contar y sin calcular, como una venganza, levantó en pocos años una ciudad soberbia, férrea y pétrea, desafiante del fuego, piafante de orgullo indomado”.




Las circunstancias de aquel momento histórico, que hicieron de cada manizaleño, protagonista del futuro de la bella Manizales de hoy y la hicieron renacer de su silencio, como el Ave Fénix elevó su alas con un mensaje de confianza, seguridad y dignidad cívica como los manizaleños la hemos asumido en estos momentos cuando el miedo, la inseguridad y la incertidumbre parece poblar todos los rincones de la Ciudad.




SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS DE MANIZALES




(Manizales, 11, 11 de 2011)




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Nota: Este comunicado fue publicado el día 11 de noviembre a las 11 de la mañana del año 2011, y tuvo una intención ritual, debido a la congruencia de fechas que sólo se dan cada 100 años y tienen alguna explicación cabalística; su intencionalidad era romper con una red causal, de expiar la culpa, si se puede llamar así, a la cual estamos acostumbrados todos los colombianos y no seguir condenados a la maldición de repetir la historia. Que el espíritu de los fundadores de la SMP nos siga iluminando el camino.



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AY MANIZALES DEL AGUA


Por: Héctor Abad Faciolince


Por lo que sabemos, salieron de Sonsón y Abejorral descalzos y en alpargatas, pobres de solemnidad, tan mestizos y montañeros como todos, pero después de una caminata entre las breñas de la cordillera central llegaron a Manizales de botines y mantilla, vestidos de toreros o Manolas, más blancos y castizos que todos los otros antioqueños juntos. Hasta les dio por escribir raro y florido, en el célebre estilo greco-caldense, una especie de culteranismo trasnochado, lleno de arcaísmos aprendidos en los libros de retórica. Las élites de Caldas se creen de mejor familia que el resto de los colombianos (y sobre todo de mejor sangre que los de su misma estirpe: antioqueños, risaraldenses, quindianos). Más blancos, de sangre azul, y por supuesto más limpios.


Cuando alguien presume mucho por su limpieza (de sangre y de piel), el hecho de que no pueda disponer de agua corriente, más que compasión, genera cierta risita despectiva, de esas que significan: se lo merecen. Pero no. Ya llevan mucho tiempo sin agua, más de dos semanas, y su molestia empieza a convertirse en desgracia, sobre todo para los más pobres, que nunca tuvieron agua a diario, ni tienen con qué comprarla en botellas. Una desgracia hija de la ineptitud de la política y la corrupción de los administradores públicos. Lo raro es que en medio de semejante crisis, los manizaleños no sólo eligieron (¡otra vez!) un alcalde de la misma mafia corrupta que los gobierna hace decenios, sino que ni siquiera se han rebelado contra este caso evidente de imprevisión y mala administración. Se arrodillaron de nuevo.


Supongo que los manizaleños se verán a sí mismos como muy estoicos y muy civilizados al no armar un tropel por la falta de agua. Pero, si soy sincero, se ven más bien como indolentes, vacíos por dentro, ridículamente resignados. Está bien que uno se resigne ante lo inevitable, pero que se resigne a la ineptitud, la corrupción y la falta de previsión, lo que muestra es, y me perdonan, cobardía. Si no hay una reacción de rabia y de protesta social, pacífica pero radical, ante una crisis tan grande, las cosas no cambiarán nunca. Tan grave como la ineptitud y el descaro de los gobernantes es la inercia pasiva de una población sumisa y resignada a desgracias que no son inevitables. Ese arrogante alcalde Llano, que no ha pedido ni disculpas por su gestión deshonesta y clientelista, y su papagayo en “Aguas de Manizales”,sólo merecen el repudio de los ciudadanos.


Decía hace poco Josep Ramoneda: “Hay que luchar contra la indiferencia. La indiferencia es en buena parte responsable de todo esto que ha pasado”. No hablaba de Manizales, sino de la crisis económica de Europa, pero la frase se aplica a también a esta crisis del agua. La política caldense, primero con la godarria ultramontana y luego con falsos liberales corruptos y criminales, ha tenido una triste historia. Entre uribistas, yepistas, barquistas y tapascos (politiqueros nefastos) los caldenses parecen perros que se dejan capar no dos, sino cien veces. Es lamentable que un departamento que produjo (hace más de un siglo), a partir de la austeridad, las pequeñas propiedades rurales y la ética del trabajo, en medio de unas montañas duras e inhóspitas, una cultura de la prosperidad y el progreso, se haya convertido en un pueblo pasivo que se deja imponer por el miedo o por el clientelismo corrupto unos gobiernos infames, donde a los funcionarios no los designa el conocimiento técnico o el mérito, sino la lambonería y la sumisión con los gamonales.


Caldas, desde las carreteras (intenten ir a Arma o a Aguadas) hasta el agua, es un claro ejemplo de la corrupción y el fracaso de la política en el centro de Colombia. Esta desgracia de una gran ciudad sin agua durante semanas debería ser el detonante que saque a la población de su abulia y de su indiferencia.



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SOLIDARIDAD CON NUESTRA CIUDAD


Por: Consejo de Redacción


El anterior artículo del escritor Héctor Abad fue publicado cuando el pueblo de Manizales se había quedado sin agua a causa de los derrumbes producidos por el invierno. El 19 de octubre una avalancha arrasó la tubería que suministra agua potable a los 400 mil habitantes de la ciudad; este hecho desnudó la negligencia de los funcionarios.


La ciudadanía debió soportar 17 días sin agua, pero después de esta desgracia cayó otra tragedia: el 5 de noviembre un deslizamiento en el barrio Cervantes produjo 48 muertos, 14 heridos, el derrumbe de 14 casas y la prolongación de la crisis del agua para otros sectores de la ciudad.


En este ambiente de desolación y tristeza cayó muy mal la publicación del escritor Héctor Abad, en el diario El Espectador y, como consecuencia, llegó la solidaridad que se expresó en varios medios.


Con el ánimo de rescatar el optimismo y para dejar “constancias históricas”, la revista Civismo publica los siguientes artículos en defensa de Manizales y su pueblo: De los paisas, los caldenses y los manizaleños, por: Augusto León Retrepo; A propósito de un despropósito, por: Fernando González Correa; Arrieros semos, por: Humberto de La Calle y Fiel surtidor de hidalguía, por: Germán Cardona Gutiérrez.


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DE LOS PAISAS, LOS CALDENSES Y LOS MANIZALEÑOS








Voy a vencer la pereza y el escepticismo que me aturullan, para tratar de hilvanar algunas frases sobre las desapacibles opiniones que han expuesto contra Manizales y sus gentes acreditados columnistas como Héctor Abad y Aura María Mera, a quienes les han salido al corte Álvaro Marín, Henry Marín, Óscar Domínguez, Ricardo Correa y Tatiana Acevedo, entre otros. Álvaro, autor de un excelente opúsculo, "Voces fatigadas", que rescata nuestros más usuales vocablos, sostiene que además de los antioqueños, nosotros fuimos colonizados por caucanos y tolimenses. No mi querido Álvaro. Los antioqueños de Rionegro y Marinilla y los de Sonsón y Abejorral nos invadieron por Arma y Salamina y de allí partieron para Pensilvania, Neira y Manizales, luego se fueron para el Quindío, el occidente de Caldas, se esparcieron por El Líbano, Fresno y hasta Cajamarca en el Tolima y fundaron pueblitos del Valle como Restrepo, El Cairo, El Águila, Trujillo y Darién y dejaron su impronta costumbrista y hasta el dejo para hablar en Sevilla, Caicedonia y Cartago.


Lo que pasó fue que al crearse el Departamento de Caldas como entidad administrativa, se integraron las antiguas provincias caucanas de Marmato y Robledo y la provincia del Sur de Antioquia, adicionada después con municipios del Tolima y Chocó. De ahí que se pueda decir, con alguna larga, que tenemos influencias tolimenses, vallunas y caucanas, hasta conformar la "mariposa verde" de Luis Carlos González. Pero en puridad nuestra colonización fue paisa, para bien o para mal. Y esto se lo dejamos a Otto Morales, Ernesto Gutiérrez, Cardona Tobón, Ricardo de los Ríos, Luis Eduardo Agudelo, Albeiro Valencia Llano, Luisa Fernanda Giraldo, Jorge Eliécer Zapata Bonilla y la venerable Academia de Historia de Caldas, que sí saben del asunto. De ese coloniaje, de esa estirpe, es que somos los manizaleños y caldenses. Que a través del tiempo, quizás, hemos conformado nuestra propia personalidad. Por ejemplo. Hablamos más pasito que los paisas. No nos creemos el ombligo del mundo. Somos estoicos y resignados y cuando protestamos, lo hacemos en orden y sin violencia. ¡Dios nos libre de los paisas alebrestados! Cuando nos capan por primera vez, concluimos que a los que no los capan a la primera vez, siempre terminan capados.


A los paisas los pablos escobares y los galianos, ¡cuántas veces no los han capado! Pero ahí van. Y cuando empezó la mafia a meterse al Parque de Berrío, sí que hubo indiferencia y coqueteos de los del Club Unión. Consecuencia: ahí tienen las comunas. La godarria ultramontana, que también la hay en Medellín, y de qué calaña, y los falsos liberales corruptos y criminales, según Faciolince, han sido derrotados varias veces en Caldas y quienes han delinquido, están en la cárcel o al borde de estarlo. Y dentro de los uribistas (!), yepistas, barquistas y tapascos hay una mayoría de personas honestas y probas, sin antecedentes ni consecuentes, que han sido excelentes gobernadores, alcaldes, ministros, magistrados, parlamentarios, hombres y mujeres de bien, que le han dado lustre a la región y al país.


Caldas nunca ha sido una caterva de bandidos, como lo pinta el escritor antioqueño, que en esto empieza a parecerse a su paisano Vallejo. En soltar la lengua y expresar cuanta sandez se les venga a la cabeza. Para que los aplaudan la galería y el público de sol. Y ya que empleo esta alusión taurina, Abad y la señora Mera tratan de ser peyorativos cuando hablan de que los caldenses nos disfrazamos de toreros y manolas en nuestras fiestas y dejamos a un lado el poncho y la mulera. Falso. Se ve que no han venido a la Feria- extraño en la señora Mera, quien estuvo casada con un torero- más popular y democrática que existe en el mundo. Tanto es así, que los paisas ahorran todo el año para venir a nuestra Plaza de Toros, a las cantinas y fondas paisas, con profusión de aguardiente antioqueño y con el típico sombrero aguadeño, que es paisa, coronando sus bullosas testas. Las boínas y la manzanilla brillan por su ausencia en nuestra plaza y en nuestras calles. Las botas son llenas de aguardiente y el tocado español es pieza de museo.


Y Abad trata de meterse con los grecolatinos. Pura ignorancia. Ojalá se leyera el libro de Octavio Jaramillo Echeverri sobre el tema, para que reconozca el aporte de los grecolatinos a la literatura y la oratoria del país. Gilberto Alzate Avendaño, Fernando Londoño Londoño, Silvio Villegas, Bernardo Arias Trujillo y hoy en día, César Montoya Ocampo, le enseñarían como se emplea el adjetivo y como se construye una frase con musicalidad y ritmo, amén de la riqueza y matices de su vocabulario. Y que si quiere leer en paisa, que abra las páginas de nuestro clásico Rafael Arango Villegas, de Luis Donoso y Adel López Gómez. Y de columnistas actuales como José Jaramillo Mejía y Pablo Arango. Ahora. Que nos sintamos más blancos, de sangre azul, nobles, de rancio abolengo que los de nuestra propia estirpe, los antioqueños, risaraldenses y quindianos, en parte puede ser cierto.


Algunos manizaleños son de dedo parado y las señoras "culifruncidas". Pero en términos generales, Manizales y Caldas son, y lo han sido, sociedades incluyentes. Si repasamos la lista de gobernadores, un número apreciable de ellos nacieron en la provincia caldense, risaraldense y quindiana. Y atérrense. Muchos alcaldes de Manizales, son oriundos de otros municipios. Yo llevo como timbre de orgullo, haber sido Director de La Patria. Sin ser de los Restrepo blancos. Más bien de los Restrepo negros. Nacido en Anserma. De esos, que, lo debe saber Abad Faciolince, tenemos como tronco común el amancebamiento de un curita Restrepo, egresado del seminario de Popayán, con una hermana de crianza, mulata ella, pertenecientes a la familia de uno de los fundadores de Santafé de Antioquia y de Medellín. Me eduqué con la oligarquía manizaleña en el Colegio de Nuestra Señora y en la Universidad de Caldas. Y jamás de los jamases sufrí discriminación por ser de provincia y por ser pobre. De los manizaleños de todas las clases no he recibido más que amistad, afecto y benevolencia. Y como yo, muchos, que pueden dar testimonio de mi aserto. Y por último, como esto va para largo, en proporción a la pequeñez de la columna de Héctor Abad en El Espectador, me quedó resonando una frase que le atribuyen a Fernando Londoño Londoño y que retrata la forma de ser nuestra: los caldenses y los manizaleños somos paisas de Antioquia, pero educados en Popayán.


(Tomado de: La Patria, 15 de noviembre, 2011)


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A PROPÓSITO DE UN DESPROPÓSITO




Por: Fernando González Correa


Presidente C.C.C. Arco, Abejorral, Antioquia




“Amaba a mi padre por sobre todas las cosas... Amaba a mi papá con un amor animal. Me gustaba su olor, y también el recuerdo de su olor... Me gustaba su voz, me gustaban sus manos, la pulcritud de su ropa y la meticulosa limpieza de su cuerpo”. (Héctor A.F.)




El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince me estremece cada vez que lo leo.




Parece una profecía o un conjuro; mejor, una maldición de aquellos viejos que nos educaron a punta de consejos y sentencias, entendidas éstas como una premonición asustadora del mañana. El olvido que seremos, es la develación de un hombre con padre, con clara imagen de su padre, con un padre construido en su yo, con el principio, la norma y la ley entronizados.




Hijo de un pro-hombre de Antioquia, de un símbolo que los antioqueños de hoy, desde mi generación veneramos; de un hombre que no se murió “sino que lo mataron”: Héctor Abad Gómez. Abad Faciolince, hijo de quien recitaba poemas de memoria y me leía en voz alta el Martín Fierro bajo un árbol umbroso de Rionegro”, tal cual escribiera en un ensayo de verso.




Este hombre, descendiente de arriero, sin más abolengo que su ancestro campesino, no sabemos por qué dolor intenso y oculto se sube al púlpito del improperio para manchar con escupitajos su propia grandeza. ¿Porque, que más puede ser cuando el pariente modelo, aunque lejano, agrede a su propia familia, a sus propios descendientes y se burla de su propia sangre?




Estirpe paisa, sangre abejorraleña, llevaron generosamente a Manizales los alcaldes Eduardo Antonio Hoyos, José Joaquín Arango, Liborio Gutiérrez Robledo, Alejandro Gutiérrez Arango, José Ignacio Villegas A, Valerio Antonio Hoyos, Manuel Lombana G y Rufino Elías Murillo. Igual con generosidad donaron su herencia los gobernadores Marcelino Arango, Alejandro Gutiérrez, Daniel y Pompilio, Gutiérrez también.




Lo que ha hecho con la hija mayor de este pueblo, nuestra Manizales del alma, no admite precio. Es como renegar a todo lo que se está queriendo, escupir con irrespeto la sangre del abuelo, renunciar a la cofradía de paisas que esta Patria construyeron. A Abejorral nos duele y duele hondo, porque Manizales es nuestra propia sangre repetida, regalada con orgullo a un pueblo que sigue siendo digno y con el cual nos debemos no sólo nuestro y su respeto, sino gratitud, admiración y aprecio. Hoy, ellos, los manizalitas, hijos mayores de este pueblo, siguen aferrados a estas raíces apoyando obras y no sólo masticando recuerdos.




Extrañamos que uno de los más grandes herederos de la grandeza de Antioquia, el Dr. Abad Faciolince haya renunciado, de momento a lo que recientemente escribiera: “Como una medida de higiene, en este blog serán borrados los comentarios racistas, chovinistas, sexistas, homofóbicos, antisemitas, y en general cualquier mensaje que intente hacer aparecer a un pueblo como mejor o peor que otro en su conjunto. Tampoco se le dará espacio a la amenaza, al insulto personal ni a la coprolalia.





Que otra vez la pluma de vuelva tierna, constructora y liviana, hermana y amiga, sin soberbia, para que hagamos honor a tanta sangre derramada, ríos de ella callados y en balde.


Que podamos caminar juntos como padres, como hijos, como hermanos, sin odios ni laceraciones y, con aquella imagen inolvidable del padre de muchas cosas en nuestra Antioquia y decir Antioquia es decir toda la Patria.


Que sigamos como hijos dignos, a pata limpia o en zapatos, a la derecha o a la izquierda, sumando altruismo, dignidad y grandeza; así podremos contar en el parque del pueblo, “bajo el umbroso árbol”, que aquí no nos mataron….nos morimos, pero de viejos.



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ARRIEROS SEMOS


Por: Humberto de la Calle


Hace ocho días Héctor Abad se despachó contra los caldenses.



Tiene razón en que los nacidos allá somos todos descendientes de campesinos alpargatudos y niguateros. No cabe el abolengo. Es verdaderamente sorprendente que, con ese pasado, muchos de los portadores de apellidos supuestamente ilustres se sientan venidos del sobaco del Espíritu Santo. Sociedad cerrada y difícil, es cierto. Pero a Abad le faltó ver la otra cara de la moneda. Esa sociedad amurallada se vacunó contra el narco. No sé si haya relación de causa a efecto, pero el casi único traficante que vivió en Manizales, El Osito, no pudo jamás penetrar la sociedad local. Ese plantígrado, hermano de Pablo Escobar, que ocupó una de las casas de pro del municipio, fue lamentable herencia proveniente de la ilustre Antioquia. Y lo digo sin ironía.


También, a título de recuento de hechos desnudos, habría que señalar que en la época de la Violencia Manizales era una isla de paz en medio de masacres e infortunios. Y que “los blancos” de Manizales se la jugaron en paro para restablecer la convivencia en la geografía del Caldas grande.


Como nadaísta de las divisiones inferiores, comparto los ataques al alambicamiento del estilo greco-caldense. Pero me parece difícil decir que esa expresión sea un baldón para el departamento. Buena, regular o mala, fue una manifestación cultural, refinada aunque culterana, muy por encima en todo caso de los estándares vigentes en la época, seguramente esnobista pero enterada del flujo artístico del viejo continente.


Está bien, Héctor. Develemos los defectos de esa sociedad. Pero me parece demasiado cruel castigar a todos los caldenses diciendo que, ante la falta de agua, en vez de compasión aflora una risita despectiva. La élite de Caldas no define a los caldenses. Hay demasiada gente sufriendo. Gente humilde, muy alejada de las pretensiones aristocráticas que tanto te molestan.


Y el tema de la corrupción. Cierto. Después de haber sido el departamento modelo, fue también presa de una oleada clientelista sin cuento, que todavía se enseñorea en buena parte de la política. Pero el que allá esta situación sobresalga por contraste, tampoco da lugar a sacar a Caldas del contexto nacional que padece del mismo mal en escala superlativa. Muchos caldenses reventaron cinchas en la política para modificar esa deshonrosa situación. No lo han logrado totalmente. Pero tampoco se puede retratar a Caldas como una especie de gueto corrupto en medio de un país angelical. Mal de tontos, si así lo quieres. No es disculpa. Pero sí reclamo una visión más ponderada.


Falla la columna de Héctor al no tomar en consideración el otro Caldas. No hablo del pasado para no caer en la grandilocuencia. La Corporación Cívica de Caldas lucha duramente contra las roscas corruptas; la muerte de Orlando Sierra; los congresistas que, aunque sólo dominan porciones de la política, han tenido un comportamiento ejemplar; los esfuerzos exitosos en el campo de la educación; la industrialización que sobrevive en circunstancias adversas.


Sobre la tragedia se han abierto investigaciones. Esperemos su resultado para calibrar cuánto hubo de desidia. Pero, al menos en la columna, no se ve la relación de causalidad entre la corrupción atribuida, por ejemplo, al alcalde, de quien tengo información distinta, y la situación que hoy enluta a tantos hogares.


(Tomado de: El Espectador, noviembre 13, 2011)


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FIEL SURTIDOR DE HIDALGUÍA


Por: Germán Cardona Gutiérrez




Hace ocho días, en estas mismas páginas Héctor Abad Faciolince escribió acerca de mi ciudad. Los manizaleños, lejos de ser lo que él dice en su artículo, somos una sociedad culta, que reclama con respeto, se sobrepone al dolor y a la tragedia como la que hoy estamos lamentando por la muerte de 48 de los nuestros.


Nos sentimos muy orgullosos de ser descendientes de montañeros aguerridos y emprendedores que a mediados del siglo XIX fundaron la ciudad. Eso de creernos de sangre azul es un estigma que han querido imponernos debido a que nuestra raza se distingue por sus buenas maneras.


Sí nos sentimos muy orgullosos de la forma como logramos levantarnos después de tantas tragedias que nos han azotado. En la década de 1920 Manizales era una ciudad con una fuerte economía, pero tres incendios consecutivos se encargaron de dejarla en cenizas. La monumental catedral de la época, construida en maderas nobles de la región, ardió acompañada de buena parte del centro de la ciudad. Nuestra vecindad con el macizo volcánico del Nevado del Ruiz es otro dolor de cabeza constante, y las avalanchas y derrumbes han sembrado muerte y desolación. Como alcalde dos veces de mi ciudad me correspondió enfrentar algunas de ellas, siempre con el apoyo y la solidaridad de mis coterráneos y como lo están haciendo hoy el Gobierno y tantas empresas que nos facilitaron sus equipos para atender la emergencia por falta del agua.


Pocas ciudades en el mundo tienen una topografía como la nuestra. Hace cuatro décadas Manizales no soportaba una semana de lluvias porque empezaba a derretirse. La tragedia del barrio Cervantes, cuyas causas están por establecerse por los expertos en geología e hidráulica, nos recuerda dolorosos deslizamientos del pasado.


Manizales, que sigue siendo modelo gracias a la calidad de sus recursos naturales y a unas reforestaciones que son admiradas por expertos mundiales, soportó una absurda suspensión del agua en toda la ciudad. También allí se deberán establecer las responsabilidades, pero el comportamiento de los manizaleños debe ser digno de reconocimiento en un país donde muchos prefieren arreglar los problemas a través de las vías de hecho. Por eso la ciudad podría llamarse Capital del civismo y el buen comportamiento ciudadano. Claro que había rabia y malestar contra las autoridades. El voto en blanco, los nulos y los no marcados sumaron más que los que obtuvo el alcalde electo. Dicen que muchos de los nulos tenían escritos contra los dirigentes públicos y políticos. El nuevo alcalde tendrá 380 mil manizaleños pendientes de su gestión. Manizales es una ciudad pujante, emprendedora y alegre, que semeja un balcón natural desde donde se observa un paisaje espectacular. Pablo Neruda (no nosotros) la bautizó como “una fábrica de paisajes”. No es que nos creamos mejores que los demás, sino que quienes nos visitan salen a hablar de nuestras cualidades: que somos amables, cultos y cálidos en el trato. Claro que, como en todas las ciudades del mundo, en la nuestra también habitan antisociales, corruptos e inmorales. Lo invito mi, admirado Héctor, para que usted y quienes leyeron su artículo nos miren con el respeto y el cariño con que nosotros quisiéramos que nos miráramos todos los colombianos.


(Tomado de: Cartas a El Espectador, noviembre 13, 2011)



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LA FIESTA DE NAVIDAD


Por: Huberto Restrepo s.s.


Quizá ninguna fiesta del calendario litúrgico ha calado tanto en el alma popular de Colombia como la fiesta de Navidad. Ella ha sido inspiradora de la imaginería y música popular. La teología tendría aquí ancho y fecundo campo para profundizar este dulce misterio cristiano dentro de la realidad socio-cultural de nuestra América.


En la Antioquia de hace tiempos la fiesta de Navidad tenía un marco profundamente hogareño. En las casas se hacía el pesebre, que no se sabía si era más antioqueño que oriental. “Son muchas las negras de cera y los títeres colgados que le ofrecen natilla y buñuelos al Niño; muchísimas las flores y bellotas que le ofrecen sus perfumes”. Desde el 16 de diciembre toda la familia –viejos y niños- se arrodillaban delante del pesebre para rezar la novena y cantar los gozos, al son de rústicas panderetas.


- Ven, Niño adorado,


Ven, no tardes tanto.




Los niños esperaban ingenuamente del Niño Dios los regalos que le habían pedido. Los viejos se hacían niños en aquellos días. Y los jóvenes y viejos, hombres y mujeres, prestaban su colaboración en la preparación de la natilla, plato típico navideño por los lados de Antioquia. La alegría estallaba la Nochebuena. Sonaban las músicas, los triquitraques de los granujas y los cohetes de los adultos. En los campos, donde la gente no podía asistir a la Misa de gallo, todos gritaban en coro al filo de las doce: “¡albricias! ¡albricias!” y corrían todos a ver lo que les había traído el Niño Dios. En algunas casas solariegas el patriarca de la familia, que podía ser el abuelo o el bisabuelo, rezaba: “Jesús recién nacido, bendecid a todos los de esta casa y los alimentos que en vuestro santo nombre vamos a tomar”. Y comenzaba la comilona. En aquellos tiempos los pobres se sentaban a la mesa de los ricos en fraternidad cristina. Se comía entonces la natilla “la más sabrosa de todas las comidas de la tierra”. “Todo cristiano tiene que prebarla, decía mano Cepeda, porqu’es lo mesmo qui’una melecina pa las almas y los cuerpos”. Se comían buñuelos, dulces de muy diversas clases, la carne de cordero español era reemplazada en Antioquia por la carne de cerdo en cantidades.


Y también se bebía: “Esta noche dan el aguardiente libre en el cielo y todos los angelitos toman”. Y se cantaba y se bailaba…


(La religión de la antigua Antioquia. Editorial Bedout, Medellín, 1972)





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LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN LA VULNERABILIDAD DE MANIZALES


Por: Gonzalo Duque Escobar *



Panorámica de la Planta de Gallinazo. Felipe Mejía.




La indignación de los manizaleños que invita a hacer de la crisis del agua que vive la ciudad un símbolo para recuperar el valor de la dignidad humana y el respeto por las personas y el medio ambiente, debe ser objeto de una acción contundente de la ciudadanía presta a manifestarse en las urnas este domingo, cuando estamos citados para el momento más sublime de la democracia a ejercer un derecho, con el deber de saber elegir a un verdadero servidor público, ungiendo a la persona que merezca la investidura que le otorga el honroso título de Alcalde de Manizales.




Manizales, esta ciudad de 400 mil habitantes, hoy humillada por el desacierto de una administración que la ha sometido a las consecuencias económicas y sociales de una política pública errada, sabrá juzgar a quienes han priorizado otras acciones empresariales de Aguas de Manizales sin importar que el suministro de agua potable quedara comprometido en un sistema expuesto al riesgo severo y conocido de una amenaza por deslizamientos y flujos de lodo, dada la problemática del cambio climático que explica el incremento en la intensidad y frecuencia de las lluvias como detonante de tales eventos hidrometeorológicos altamente probables, cuya causa primera es el uso conflictivo del suelo en sus cuencas abastecedoras: la del Rio Blanco y la de la Quebrada Chinchiná.




El acueducto de Manizales se surte de dos plantas: la de Niza ubicada en la cuenca Río Blanco, que trata hasta 500 litros por segundo, y la Luis Prieto Gómez en el sector de Gallinazo, de donde se pueden suministrar más de los 1000 litros por segundo que requiere la ciudad. Solo que en condiciones normales, la de Niza trata el 30% y la Prieto Gómez el 70% del agua restante. Esto para señalar, que a pesar de tratarse de dos fuentes independientes, Manizales no puede depender del recurso hídrico de Rio Blanco y menos subestimar la vulnerabilidad de la planta de tratamiento de Gallinazo y su correspondiente red.




La Ley 99 de 1993, no solo declara de interés público las áreas de importancia estratégica y exige la conservación de los recursos hídricos que surten de agua al municipio, y ordena su adquisición previendo un periodo de quince años como meta y la aplicación de recursos monetarios que surgen de destinar por lo menos el 1% de sus ingresos, sino que también le encomienda su administración a dicho ente territorial, y a la autoridad ambiental de su jurisdicción con la participación opcional de la sociedad civil. Además para resolver los usos conflictivos del suelo, un instrumento adicional y válido puede ser la implementación del pago de servicios ambientales.




Pero si en 1981 una avalancha destruyó la planta de Gallinazo, la que volvió a ser afectada en Octubre de 2011 cuando la ciudad ha quedado sin agua, por qué en los años precedentes no se tomaron las previsiones requeridas para construirle defensas a lo largo del cauce y por qué no se sobre-elevaron las conducciones o implementaron pasos subfluviales, para blindarlas de eventos como este que las destruyó ahora. Al respecto, vale la pena señalar que en Las Niñas de 2007/08 y de 2010/11, además de registrarse los eventos catastróficos de noviembre del 2008 y octubre de 2010 que afectaron a Expoferias, se pudo conocer la alta inestabilidad de las dos conducciones de agua de la ciudad, dada la degradación ambiental de la cuenca de la quebrada El Perro por donde transitan, y la necesidad de acometer la construcción de nuevas rutas para el agua de uno y otro lado.




Y justo ahora, cuando se construía la primera variante para la conducción del agua del Río Blanco a la Planta de Niza transitando por La Sultana, y dejándola fuera de servicio con el riesgo de enfrentar la actual emergencia, ocurre en Gallinazo lo que debió contemplarse para la Planta Luis Prieto y la conducción de agua, cobrando las imprevisiones relacionadas con el uso conflictivo del suelo y la falta de protección del sistema, como también por las medidas administrativas que llevaron a emprender la obra de forma tardía y una metodología constructiva inapropiada para esta circunstancia, al quedar el sistema alternativo en riesgo.




Así que, el costo de las importantes pérdidas económicas y sociales que comporta la ciudad, donde el invierno ha sido el detonante y no la causa real, es la consecuencia de una imprevisión que surge de unas políticas públicas equivocadas, trazadas desde la administración municipal a través de la junta directiva de Aguas de Manizales, por no haber acometido la reposición del sistema con la prontitud de una urgencia manifiesta, que se desprende del riesgo cuando el sistema quedaba desprotegido.




* * Prof. Universidad Nacional de Colombia, Miembro del Centro de Historia de Manizales y de la SMP de Manizales [Ref: Revista Eje 21, Manizales 2011-10-26] http://gonzaduque/es.tl




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LA REFORMA UNIVERSITARIA, UN COMPROMISO DE TODOS




Por: José Clareth Bonilla Cadavid.




“La educación pública es patrimonio de la sociedad civil. Ésta debe apoyarla y defenderla como garantía de sus procesos públicos y políticos, debe exigir que el Estado la fortalezca económicamente y tiene que poder demandar de la comunidad académica un compromiso”1




Un informe sobre “El Derecho a la Educación presentado por la Procuraduría General de la Nación hace unos cuatro años y que tiene una vigencia en nuestro presente inmediato, ofreció un panorama desalentador del sistema educativo en nuestro país y nos habla que los indicadores utilizados por el Gobierno Nacional son una medida irreal en los aspectos de cobertura y deserción estudiantil entre otros indicadores, por eso propuso una metodología ( al igual que lo que hoy proponen los estudiantes en su paro), metodología que trascienda el enfoque estadístico usual por otro que contemple el ámbito educativo como un sistema.




El informe señala además, cómo en los últimos cuatro gobiernos la brecha educativa y tecnológica ha aumentado y advierte sobre la ausencia de políticas eficaces que ayuden a saldar la deuda que se tiene con este derecho, hecho que contribuye al mismo tiempo, a aumentar la falta de calidad, la inequidad y el acceso al sistema educativo, en especial a la educación superior.




Este llamado tiene mucha validez, cuando en nuestro país el Gobierno Nacional presenta una reforma a la Ley 30 de 1992, la cual regula y organiza el servicio público de la Educación Superior. Se trata de una situación problemática, que hoy, a comienzos de este nuevo siglo, es necesaria una reflexión, una concertación de las partes en conflicto (Gobierno y estamentos universitarios), esta re-forma involucra al seno de la Sociedad Civil y, exige la participación de todos, ya que se trata de una gran crisis estructural del sistema educativo.




En términos de la Declaración sobre Educación Superior en París 2009. En ningún otro momento de la historia ha sido más importante que ahora la inversión en los estudios superiores, por su condición de fuerza primordial para la construcción de sociedades del conocimiento integradoras y diversas, y para fomentar la investigación, la innovación y la creatividad”.




Hoy se habla de la necesidad de una mayor conciencia, de la importancia que tiene la educación en momentos cuando la incertidumbre de los nuevos tiempos, parece oscurecer el camino del sentido humano de la educación y nos convoca a la construcción de unas universidades que den respuestas a los retos que nos plantea el desarrollo tecnológico y su importancia, para el crecimiento y desarrollo sociocultural y económico de las personas y entornos locales. Dice la Declaración:




La educación superior se enfrenta en todas partes a desafíos y dificultades relativos a la financiación, la igualdad de condiciones de acceso a los estudios y en el transcurso de los mismos, una mejor capacitación del personal, la formación basada en las competencias, la mejora y conservación de la calidad de la enseñanza, la investigación y los servicios, la pertinencia de los planes de estudios.... La educación superior debe hacer frente a la vez a los retos que suponen las nuevas oportunidades que abren las tecnologías, que mejoran la manera de producir, organizar, difundir y controlar el saber y de acceder al mismo. Deberá garantizarse un acceso equitativo a estas tecnologías en todos los niveles de los sistemas de enseñanza” (UNESCO, París 1998) 2 .




Recogiendo estas reflexiones, podemos afirmar que estamos condenados a repetir la historia y a veces parece, que el tiempo no pasa, porque los diagnósticos se repiten, las situaciones problemáticas subsisten y las viejas discusiones se mantienen apoyadas en unas estadísticas alejadas de la realidad, donde se minimiza la realidad de la problemática educativa del país, como si estuviéramos condenados, al igual que Macondo, a tener una historia circular.




Esta fue la sensación que quedó después del “patraseo” que dio el presidente de la República Dr. Juan Manuel Santos y, a pesar de las múltiples declaraciones que dio la Ministra de Educación Dra. María Fernanda Campo, ordenó retirar la reforma e irse en retirada, con su afán reformista, en un tema, que por sus características hay que ser cauto, por tratarse del futuro del país, de la competitividad, de la formación de los ciudadanos de un país; en síntesis de una política de estado, que al decir de muchos, amerita una ley marco concertada.


Todo parece indicar que había algo que no legitimaba la reforma y fue la forma inconsulta como se trató de hacer; no se socializó y resultó una medición de fuerzas, la del Gobierno y la de los estudiantes. Faltó consenso entre los protagonistas; el Gobierno nacional desconoció el artículo 69 de la Constitución Política, que dice:


“Se garantiza la autonomía universitaria. Las universidades podrán darse sus directivas y regirse por sus propios estatutos, de acuerdo con la ley. La ley establecerá un régimen especial para las universidades del Estado. El Estado fortalecerá la investigación científica en las universidades oficiales y privadas y ofrecerá las condiciones especiales para su desarrollo. El Estado facilitará mecanismos financieros que hagan posible el acceso de todas las personas aptas a la educación superior”


Pero hay algo que de importancia, es la urgente necesidad que tiene la Educación Superior de ser pensada dentro de las exigencias del momento histórico en Colombia, entre todos: rectores, profesores, estudiantes, egresados (sociedad civil), se deben sentar con el Gobierno a pensar, a generar una “metodología de trabajo” que pueda darle el norte a la universidad como patrimonio de la sociedad civil en el país.




Según las estadísticas, de las universidades colombianas, sólo dos, se encuentran entre las quince mejores de América Latina y, lo que es más grave: entre las primeras 500 universidades del mundo no aparece ninguna colombiana; estas cifras llaman a la reflexión, a la concertación y a la acción.




Debo confesar, que casi toda mi vida la he pasado cerca a los claustros universitarios y que problemas tales, como la baja cobertura, la deserción estudiantil, la baja calidad de la educación por la ausencia de incentivos a los docentes, la investigación, la pertinencia y su articulación con el sector productivo y del trabajo, la globalización y la sociedad del conocimiento y otros más, se han aplazado en la última década y dejados en el camino y sin respuesta, como si los problemas estructurales de la política educativa colombiana, no fueran la preocupación de una sociedad que busca en términos del Gobierno la prosperidad. Amartya Sen es muy claro: “sin educación no hay desarrollo, ni tampoco prosperidad”.




La crisis en la Educación es una constante desde el Manifiesto de Córdoba. El Gobierno, soportado en unos datos estadísticos sobre cobertura del 35 %, una de las más bajas de sur América, cerca de tres millones y medio de estudiantes que no tuvieron acceso en los últimos 10 años, el número de bachilleres aumentó de 414.424 en 2002 a 625.466 en 2010. Para el 2019 se esperan más de 900.000 bachilleres con una tasa de crecimiento de matriculados en la universidad, menor del 7% en los últimos 10 años.




Los pocos y exiguos incentivos para ejercer con dignidad y calidad la docencia y la falta de recursos para la investigación, nos convocan a todos, nos exige un compromiso, un pacto ético que nos sirva como apertura al debate y así, prepararnos para defender la educación pública, para liberarla de las fauces de la privatización. La Declaración de Cartagena 2008 es clara cuando dice. “La educación no puede, de modo alguno, quedar regida por reglamentos e instituciones previstas para el comercio, ni por la lógica del mercado”.




Por eso, una gran responsabilidad nos asiste con la Educación Superior en esta era del conocimiento, de crisis de valores, de búsqueda de sentido de humanidad y de solidaridad, los cuales reclaman desde la universidad una transformación profunda, una reconceptualización de sus lógicas de construcción de conocimiento (enseñanza -aprendizaje), una renovación que le posibilite afrontar con visión de futuro, los retos de las mal llamadas sociedades de “competencias globales”.




¿CÓMO ASUMIRNOS EN EL PRESENTE?




“Como afrontemos la existencia de la historia en lo cotidiano, determinará que sepamos componer la postura para, erguidos, construir conocimiento del mundo desde las circunstancias”3.




La Conferencia Mundial sobre la Educación Superior – 2009, dentro de la nueva dinámica de la educación superior y la investigación para el cambio social y el desarrollo (Sede de la UNESCO, París, 5-8 de julio de 2009) dice:




Los centros de educación superior, en el desempeño de sus funciones primordiales (investigación, enseñanza y servicio a la comunidad) en un contexto de autonomía institucional y libertad académica, deberían centrarse aún más en los aspectos interdisciplinarios y promover el pensamiento crítico y la ciudadanía activa, contribuyendo así al desarrollo sostenible, la paz y el bienestar, así como a hacer realidad los derechos humanos, entre ellos la igualdad entre los sexos”




Aspectos como la equidad, la pertinencia y la calidad de la Educación Superior plantean la necesidad de un alto en el camino, de una reflexión que supere lo coyuntural y que llegue a una lectura histórica, que indague y esclarezca la problemática de la Educación Superior, su entorno y sus exigencias históricas y existenciales; igualmente, reconocemos que en la medida que tomemos consciencia del carácter histórico de la universidad, podemos asumirnos en el presente, como sujetos de construcción de futuro en el conocimiento, en el quehacer, en el ser y en la convivencia, criterios básicos de calidad de la educación superior, para así, garantizar un futuro mejor. Un futuro que tenemos que construir ahora, porque si no lo construimos, no lo tendremos.




¿Cómo construir sujetos erguidos?




Estamos en un mundo de innovación permanente, nuevas percepciones del mundo emergen en esta era del conocimiento o del saber, las cuales exigen cambios profundos en el saber enseñar, en el saber aprender, en el saber hacer, en el saber ser y en el convivir. Estamos hablando de un cambio cultural que parta de la construcción de sujetos que se asuman en su historia, en su presente para que puedan construir ese futuro que todos esperamos.




Lo anterior implica una nueva dinámica, que pueda dar respuesta a las exigencias de un mundo globalizado y en continuo cambio tecnológico, por eso, se solicita que la Educación Superior trascienda el esquema de docencia, investigación y proyección, por otro más eficiente, acorde con los adelantos de las ciencias, los entornos locales, regionales y las transformaciones o dinámicas de la sociedad en su conjunto, específicamente nuestro más cercano entorno.




Es preciso hacer cambios profundos en las formas de acceder, construir, producir, transmitir, distribuir y utilizar el conocimiento. Como ha sido planteado por la UNESCO en otras oportunidades, las instituciones de Educación Superior, y, en particular, las Universidades, tienen la responsabilidad de llevar a cabo la revolución del pensamiento, pues ésta es fundamental para acompañar el resto de las transformaciones”(Declaración de Cartagena 2008).




Se trata de formar una persona capaz de autonomía, que se asuma en su conciencia histórica como sujeto erguido, con capacidad de dar respuesta a las circunstancias personales, locales, regionales y mundiales, que se construya en su identidad cultural, en su autoestima y así pueda dar respuesta a los retos que plantea un mundo globalizado; así lo consigna la Declaración Mundial sobre Educación Superior reunida en París en 2009.




Ante la complejidad de los desafíos mundiales, presentes y futuros, la educación superior tiene la responsabilidad social de hacer avanzar nuestra comprensión de problemas polifacéticos con dimensiones sociales, económicas, científicas y culturales, así como nuestra capacidad de hacerles frente. La educación superior debería asumir el liderazgo social en materia de creación de conocimientos de alcance mundial para abordar retos mundiales, entre los que figuran la seguridad alimentaria, el cambio climático, la gestión del agua, el diálogo intercultural, las energías renovables y la salud pública”.




Para lograr lo anterior, tenemos que reconceptualizar al ser humano que queremos construir en/desde/para el mundo globalizado, o para nuestro entorno, para nuestro mundo de la vida. Un ser humano capaz de autonomía, capaz de civilidad, capaz de solidaridad.




Bien lo dijo Hugo Zemelman cuando estuvo hace años en el paraninfo de la Universidad Católicade Manizales: “necesitamos formar sujetos capaces de romper la inercia del conformismo, de generar ámbitos de razonamiento más abiertos, que incorporen las realidades sociales y la construcción de sentido de humanidad, de identidad, de ejercer en esta forma la convivencia y la solidaridad”.




Frente a la problemática expuesta, será que estamos dando respuesta e indagando y reconstruyendo el sentido de la proyección social de la Educación Superior, su papel histórico, social, el ejercicio de su autonomía, la construcción de una Educación Superior nueva, pertinente, eficiente y eficaz, una universidad articulada con el mundo productivo, con el mundo del trabajo y su dinámica social en un mundo o era del conocimiento y de la información, que reclama sujetos de acción, competentes y competitivos, que exige la innovación y la creatividad en forma permanente, capaces de asumirse en el presente como sujetos constructores de realidades y de conciencia histórica de sus potencialidades.




La responsabilidad de la universidad como constructora y constituyente de la sociedad del conocimiento dentro de un diálogo de saberes, no se puede eludir, no podemos ser cómplices de la mala calidad de la Educación Superior.




La crisis mueve los cimientos mismos de la responsabilidad y función social de la universidad, el sentido de autonomía universitaria pierde su razón de ser con nuestro silencio. Se dice que en la academia hay mucha conformidad, mucha impostura intelectual, mucha mentira; por eso, preguntas como ¿Cuáles son los supuestos teóricos y empíricos que orientan las prácticas pedagógicas de los profesores?, ¿Cómo articular las ideas que tiene el docente acerca de la enseñanza, aprendizaje y ciencia, en la solución de este problema? Una exigencia de principio, es lograr una correspondencia del discurso académico, con la biografía personal.




Se requiere, por lo tanto, vigilar y revisar cómo se construye conocimiento, en qué fundan los profesores su discurso académico, su pensamiento, cuál es la pertinencia histórica, social y regional de ese saber y su posible confrontación con la realidad.




En su introducción la Declaración de Cartagena 2008, hace un llamado a los países de América Latina y el Caribe declarando que: La Educación Superior es un bien público, social, un derecho humano y universal y un deber del Estado. Ésta es la convicción y la base para el papel estratégico que debe jugar en los procesos de desarrollo sustentable de los países de la región”.




Es en esta perspectiva que la SMP de Manizales, asume su compromiso con la sociedad civil en defensa de la Universidad Pública como un patrimonio de la Sociedad Civil. La Universidad Pública es el crisol de la democracia y de la civilidad; además, como consta en las actas de las primeras reuniones en 1912 de los fundadores de la SMP, se planteaban la necesidad de la Universidad Popular. La Universidad Nacional de Colombia sede Manizales fue creada (1946) y la Universidad de Caldas (1949), “como instituciones hermanas surgen gracias al apoyo material y político de la SMP de Manizales, en el marco del proyecto de la Universidad Popular que impulsan para la época las fuerzas vivas de la región”.




Desde 1913 existía el Instituto Universitario de Caldas y desde 1931 se creó la Escuela de Bellas Artes en la ciudad que este año cumplió 80 años de fundación, catorceaños después del Manifiesto de Córdoba (Argentina 1918), pero con una validez histórica. La Declaración de Cartagena termina con la bella frase de nuestro nobel Gabriel García Márquez así: “una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad, tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.






BIBLIOGRAFÍA:




  1. Declaración De La Conferencia Regional de la Educación Superior En América Latina y el Caribe CRES Cartagena – 2008.
  2. Conferencia Mundial sobre la Educación Superior - 2009: La nueva dinámica de la educación superior y la investigación para el cambio social y el desarrollo (Sede de la UNESCO, París, 5-8 de julio de 2009).


3. Declaración Mundial sobre la Educación Superior del Siglo XXI: Visión y Acción. París. 1998.


4. MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL, Articulación de la Educación con el Mundo Productivo. Series guías. Nro. 21


  1. HOYOS VÁSQUEZ Guillermo. Participación del Estado, de la comunidad académica y de la sociedad, en el mejoramiento de la calidad de la educación superior.


6. Zemelman Hugo Necesidad de Consciencia. Anthopos Editorial Rubí. Barcelona.1998.


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[1] HOYOS VASQUEZ Guillermo. Participación del estado, de la comunidad académica y de la sociedad en el mejoramiento de la calidad de la educación superior.


2 Declaración Mundial de Educación Superior.


3 Zemelman Hugo Necesidad de Conciencia. Anthdopos Editorial Rubí. Barcelona.1998




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PROYECTO CONCEJAL 20



Gonzalo Duque-Escobar *, José Clareth Bonilla C. *, Marina Jiménez Buitrago * y Germán Vallejo Obando.



Como una expresión del programa y Plan de Acción 2010 – 2012, de la SMP de Manizales “Hacia un civismo activo y del emprendimiento social”, en convergencia con varias organizaciones de la sociedad civil conscientes de que en la ciudad, no existe una visión de futuro orientada a través de una clara política pública, que lleve a los líderes y ciudadanos a abordar los desafíos de una ciudad en el siglo XXI y frente al desafío de los nuevos tiempos, que clama nuevas formas de la gestión de lo público que superen, a su vez, los vicios enquistados de una “cultura política”que ha cambiado la expresión del espíritu cívico, por un ejercicio“clientelista” de los derechos y deberes del ciudadano.


Conocedores de nuestra realidad, se ha planteado una alianza estratégica civilista, con el fin de hacer uso de todos los mecanismos de participación que nos otorga la Constitución y la Ley; para lograrlo, se ha concertado entre las organizaciones el “proyecto concejal 20”.


El proyecto se plantea de forma interinstitucional e intersectorial, para que nos permita generar un ambiente de confianza y de concertación de las distintas entidades participantes, en lo referente a capital social, capital intelectual y de políticas públicas, que tiene en este momento la ciudad de Manizales y, si no se tiene, empezar a construirlo de una forma intencional e intencionada como proyecto social de políticas públicas de los ciudadanos en Acción.


En este orden de ideas, el proyecto “Concejal 20” se ha planteado así:




Matriz de problemáticas


Dimensión

Principios Emblemáticos

Problemática

Social

Fraternidad

Insolidaridad, NBI, exclusión, violencia y fragmentación social.

Económica

Equidad

Inequidad, capitalismo salvaje, pobreza, consumismo, desempleo, brechas de productividad.

Económica

Sostenibilidad

Cambio climático, riesgos ambientales, degradación de ecosistemas, contaminación hídrica y de suelos.

Político Institucional

Gobernanza

Corrupción, impunidad, falta de visibilidad y transparencia, debilidad del Estado, planeación perversa, pérdida de confianza.

Cultural y Educativa

Cultura ciudadana

Crisis de valores, falta de procesos culturales, modelo educativo anacrónico y aburrido, bajo nivel de escolaridad.



Para la construcción de la matriz se tuvo en cuenta la metodología interactiva la cual posibilita que los participantes construyan, a través de un “aprendizaje interaccional IAP (investigación – acción - participación)”,el cual, posibilita que el participante construya conocimiento de la problemática identificada, y el que finalmente nos llevó a confeccionar un plan de acción, que se expresó finalmente en la matriz programática del proyecto concejal 20, así:



Matriz programática


Dimensión

Problemática

Propuesta

Social

Insolidaridad, NBI, exclusión, violencia y fragmentación social.

La dimensión social como centro del desarrollo .Priorizar la formación de capital social sobre el crecimiento económico.

Económica

Inequidad, capitalismo salvaje, pobreza, consumismo, desempleo, brechas de productividad.

Lucha frontal contra la pobreza. Banco de oportunidades para proyectos sociales. Macroproyectos con responsabilidad ambiental, social y económica.

Ambiental

Cambio climático, riesgos ambientales, degradación de ecosistemas, contaminación hídrica y de suelos.

Ética ambiental. Adaptación al cambio climático. Veto social a enclaves de economía extractiva que desestructuren el territorio afectando comunidades y ecosistemas. Recuperación de cuencas.

Político Institucional

Corrupción, impunidad, falta de visibilidad y transparencia, debilidad del Estado, planeación perversa, pérdida de confianza.

Responsabilidad ciudadana. Planeación al derecho con presupuesto participativo. Modelo de desarrollo urbano equilibrado.

Cultural y Educativa

Crisis de valores, falta de procesos culturales, modelo educativo anacrónico y aburrido, bajo nivel de escolaridad.

Educar en el ser. Revolución educativa. Programa de C&T imbricado en la cultura, Paisaje Cultural Cafetero, soportado en el bioturismo.




Ésta es la síntesis del marco programático del “Proyecto concejal 20”una iniciativa de convergencia ciudadana, la cual, fue sellada simbólicamente el día 3 de Octubre de 2011, en la sala de conferencias de la SMP de Manizales; el Pacto de Convergencia, se oficializó con un brindis con agua y se convocaron a las mesas de trabajo por cada dimensión, con el fin de construir y oficializar el proyecto, con la posesión simbólica del concejal 20, el día de Instalación del Concejo Municipal de Manizales el, 1° de Enero de 2012, ya que antes de la justa electoral estaba elegido, por legitimidad natural, que le otorgan los mecanismos de participación que le señalan la constitución y la ley, a la sociedad civil.


El proyecto, no constituye una camisa de fuerza y está en continua construcción; a él estamos convocados todos los ciudadanos por Manizales, que se identifiquen a nivel programático y que suscriban el pacto o código ético del proyecto.



* Miembros SMP de Manizales


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LOS CRISTALES DE CERVANTES




Por: Marina Jiménez Buitrago




Mi tierra se ha doblado con sus gentes


en la madrugada con sorpresiva agua,


los techos se deslizaron, las puertas no se abrieron


familias enteras sufrieron sus penas


y la dictadura fáctica llamo a la desesperanza.




Solo silencio se escucha porque los corazones no hablan


mis hermanos, mis tíos, mis abuelos, mis hijos,


mis nietos, mis primos, mis amores todos,


todos en uno y todos como míos


conformaron la pirámide absurda de la 29A.




48 cristales ascendieron desde Cervantes


subiendo más alto que nuestra altísima Catedral


¿fueron almas escogidas por alguien


para despertar conciencia? ¿conciencia de que?


Confrontación de leyes, la de gravedad


contra la de moralidad y ética de la gestión pública.




Toda ley tiene que producir un efecto


y así, como cambia el territorio


está cambiando la forma de mirarnos.


Señales prodigiosas nos habitan


y emergen como tributo humano


al horizonte sagrado de la esperanza.




Mientras aun la tristeza se pasea por las esquinas


la longanimidad !Grandeza de espíritu!


se fortalece en nuestros corazones Manizaleños.



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ANIVERSARIO DE MANIZALES


Por: José Fernando Echeverri Echeverri


La celebración de los 162 años de la ciudad significan para la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales, más que un acompañamiento en la ceremonia de aniversario una obligación de reconocimiento al valor histórico de los primeros pobladores que aquí se asentaron dejando su hereidad de tenacidad y emprendimiento; camino abierto para el desarrollo y crecimiento de la ciudad en lo estructural, cultural y social, buscando mejorar cada día la calidad de vida de quienes la habitan. Pongo de manifiesto el reconocimiento al Cuerpo de Bomberos Voluntarios, fundado el 12 de octubre de 1925, por el doctor Tulio Gómez Estrada, Presidente de nuestra Institución. Han transcurrido 86 años de servicio a la comunidad.


Señor obispo Jorge García, monseñor Luis Enrique Hoyos, señor Alcalde de Manizales Juan Manuel Llano, dignísima esposa, autoridades civiles y eclesiásticas, ciudadanos presentes en este evento: En la época de la colonización los primeros pobladores de esta tierra amada, avistaron el “Nido de la Águilas”, a donde llegaron los primeros colonos hacia 1843; de ellos, 20 se destacaron y son reconocidos como los fundadores que el 12 de octubre de 1849 dieron inicio al poblado.


Recibieron el título honorífico de don, que era respetado y acatado; se reunían para definir políticas, hacer negocios y organizar la ciudad, en esa plaza y en este sitio, en una choza muy humilde donde surgió la catedral de Manizales y en ella se tomaron las primeras decisiones de planificación del poblado; fueron ellos:


Antonio María Arango Montoya


Gabriel Arango Palacio


José Joaquín Arango Restrepo


Victoriano Arango Montoya


Antonio Ceballos Agudelo


Nicolás Echeverri Díaz


Vicente Gil Salazar


Manuel María Grisales Valencia


Eduardo Antonio Hoyos Ángel


Agapito Montaño Palacio


José María Osorio Pérez y


Marcelino Palacio Restrepo




Llenos todos de cualidades de criterio, creatividad y conocimiento, que reflejaron en sus obras y dejaron plasmados en el tiempo, verdaderos artífices de esta Manizales del alma. Tuvieron además visión espacial en terrenos montañosos bañados por quebradas y senderos o caminos difíciles de transitar. Su habilidad política les permitió gobernar con prudencia y claridad incalculables, mostraron además organización para la acción.




En la construcción participaban obreros y familias en convites, donde siempre se reflejó el entusiasmo y la entrega, los primeros llegados de Rionegro, Abejorral y Sonsón fueron motivadores de asumir el riesgo.




Cualidades de criterio: Firmeza en los conceptos, en la forma de pensar, la seriedad en la forma de obrar y de comportarse con las personas y con ellos.




La Prestancia: al analizar los retratos y ver esas caras, su prestancia, su fisionomía, indica lo que eran esos hombres , fuerza y vehemencia para tratar la gente, para conocer sus necesidades y llegar a las personas más débiles y ayudarlas; aquí llegaban las remesas de las fincas y las repartían y sobre todo el efecto de demostración o sea el ejemplo que ellos transmitieron de generación en generación; los que hemos vivido siempre en Manizales lo percibimos en el alma, recibimos ejemplo; invito a las personas que están aquí y en cabeza del Señor Alcalde que ojalá nosotros tuviéramos un sitio donde conmemorar ese panteón de fundadores.




En estos hombres se configuró la figura del padre y emprendedor marcado por una situación espectacular: la lucha por la vida; y esa lucha requería hombres de autoridad, no solamente en sus familias sino en las personas que lo rodeaban, mantenían ese principio, con un ideal para que las cosas progresaran, hombres autoritarios, déspotas, duros y tenaces, pero las circunstancias lo divulgan. Aquí se da una figura muy especial; en la sociología moderna se habla del hombre vértice, porque hay dos partes de esos ángulos, de ese ámbito importantísimo, lo que era la familia por un lado y la construcción de la empresa por otro. Constituyeron las empresas familiares, con escasos recursos algunos y empezaron a formarse las fincas de ganado, de café, y de caña; a construir el comercio de Manizales, a construir una venta espectacular que había en ese momento que estaba en Salamina y estaba en Manizales, tenían todo, hubo una administración que decía que el hombre construye las instituciones que le son básicas y eso hicieron estos hombres. Crearon un ambiente familiar espectacular, las familias eran unidas, eran trabajadoras, definían inclusive las políticas de las empresas que se dieron; por eso se dice Hombre Vértice, manejando dos elementos fundamentales: Empresa y Familia.




Esta es la piedra angular de cualquier empresa, el reflejo de la parte humana es lo que se exterioriza en una compañía, las empresas no son las máquinas, no son los cubículos; son los hombres. No hay egoísmo, donde se trabaja con calidez humana, donde prevalece el amor, la comprensión y la camaradería de la hermandad entre los trabajadores, (recuerdo mucho mi niñez no había esas diferencias de clases, unas contra otras; los manizaleños en épocas anteriores eran muy dolientes, muy iguales en todo, estudiaban también en el Instituto Universitario, tanto los grandes personajes como los que no lo eran), porque es una cuestión de hecho, donde convivimos más con nuestros compañeros de trabajo en esas organizaciones empresariales que construyeron. Nosotros llegamos en la noche a dormir y nos vemos en la mañana cuando salimos, duramos casi ocho horas diarias conviviendo con las mismas personas; o sea, ellos tenían muy claro que prácticamente la familia hacía parte de la empresa.




Transmitieron la ética desde sus hogares por varias generaciones; sin ella no se llega a ningún lado. Como decía mi abuelo “que digan que no nos fuimos por los caminos malos, que nos recuerden porque fuimos muy honrados e hicimos las cosas bien hechas, es preferible no hacer nada que hacer las cosas por la mitad”; estas frases son hermosísimas, estas letras que mi abuelo repetía muchas veces.




Invito hoy a los manizaleños y a las autoridades a que realmente volvamos a restablecer muchos de los valores; el valor de la palabra fue extraordinario para nuestros abuelos, el valor de la unidad, el valor religioso que se formaron las familias porque en realidad se dieron muy buenas costumbres. Pidámosle a Dios que nos conserve esta ciudad por muchos años y que la gente en realidad trabaje por caminos de progreso y desarrollo. Mil gracias.




Leído: 12 de octubre de 2011


Lugar: Catedral Basílica Nuestra Señora del Rosario – Manizales



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MANIZALES, SÍMBOLO DE SOLIDARIDAD


Por: Fernando Rodríguez Muñoz


Manizales es y será símbolo de templanza, tenacidad, emprendimiento, solidaridad, valores que llevamos en el interior, en el alma; resultado no sólo de los impactos sicológicos y morales que empezamos a sentir desde la época de su nacimiento, con sus tres grandes incendios en una ciudad que se levantó en lo más alto de la Cordillera Central de los Andes Colombianos. Esta nuestra Manizales del alma, ya se vislumbraba como la más importante en su desarrollo, a comienzos del siglo XX.


En esta nuestra ciudad, existe una cultura solidaria, manifiesta no solo en el decir, sino en el actuar; hay una clara coherencia entre el pensamiento y la acción. Desde el día y la hora en que se presentó el nefasto insuceso en el barrio Cervantes, el 5 de noviembre del presente año, se hizo evidente el compromiso y la solidaridad, la colaboración decidida de la comunidad en general, sin distinción de clases sociales, buscando aliviar el dolor de quienes fueron afectados, la entrega desinteresada de el ciudadano del común, el orden, la organización, la planeada remoción de escombros, buscando fallecidos y sobrevivientes. Fue ejemplar.


Con sano criterio fuimos convocadas instituciones y organizaciones de carácter cívico existentes en la ciudad, como: Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales, Club de Leones-Monarca-Chipre-La suiza, Quiwanes, Club Rotario, Cámara Junior y otras organizaciones de carácter comercial y cultural: Cámara de Comercio, la ANDI, FENALCO, Universidad de Caldas, Nacional, Universidad de Manizales, Universidad Católica; para de manera ordenada conseguir recursos y en un solo acto hacer entrega a las familias damnificadas.


Se procedió en principio a consolidar una base de datos, para ser justos, equitativos y, sobretodo, acertados en las entregas.


Manizales con alma – “Una ciudad para todos”


Gratitud a instituciones cívicas, sociales, solidarias del país y del exterior.


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YO, QUIJOTE


Por: José Jaramillo Mejía



Las calamidades sufridas en Manizales en los últimos días han generado, como por ensalmo, la aparición de miles de ingenieros hidráulicos, graduados de afán en las mesas de los cafés y en los salones de belleza, que sabían lo que iba a pasar y tenían la solución, pero las autoridades no les pararon bolas. Esa estulticia colectiva inspira para recordar a personajes como el padre Hoyos, José Restrepo Restrepo, Arturo Arango Uribe, Pedro Uribe Mejía, Arturo Montes Sáenz y tantos otros, muchos de ellos dignatarios de la Sociedad de Mejoras Públicas, que ante las dificultades sacaban a relucir el orgullo de la raza, las herramientas prácticas y los recursos económicos de la convocatoria solidaria, para superarlas, sin apelar al argumento mezquino de buscar a quien echarle la culpa.


Mis amigos y algunos espontáneos me proponen comentar el caso en mi columna, pero yo ya no peleo por causas propias, y menos ajenas. Y así lo deje como constancia en un soneto medio biográfico.




YO QUIJOTE

“Yo soy yo y mi circunstancia”
Ortega y Gasset

Caballero de lánguida estatura,
recorrí de los campos las distancias
en jamelgo de escuálida figura
al pasitrote de las circunstancias.

Di largas a mis sueños sin mesura
y en odres de fantásticas fragancias
bebí para extraviarme en la pavura
de mi osadía y mis extravagancias.

Lejos ya de castillos y molinos,
y sin jayán que induzca a la pelea,
en mi espiado rocín sin herraduras

quiero arribar a plácidos destinos,
al regazo de tierna Dulcinea
que alivie con unción mis mataduras.



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UNA CIUDAD OPTIMISTA


Por: Consejo de Redacción


Los manizaleños miramos el pasado para aprender de los errores y de los aciertos.


El paso de aldea a pueblo y de éste a ciudad ha tenido momentos difíciles. Manizales, desde su nacimiento, aprendió a vivir con los golpes que le ha propinado la naturaleza y con la constante amenaza del Nevado del Ruiz, uno de sus más bellos símbolos.


La ciudad sigue siendo tranquila, culta, estudiantil y relativamente pequeña; llaman la atención su caprichosa geografía, la variedad de paisajes, de colores, de climas y de contrastes arquitectónicos. A pesar de la constante destrucción de casas, de casonas y de sectores tradicionales, en la larga historia de demoliciones sigue siendo hermosa: la ciudad donde se puede vivir, rica en historia y en símbolos y “la defensa de los símbolos de pertenencia o de tradición es prerrequisito de la identidad cultural de las comunidades que aspiran a un puesto bajo el sol de los tiempos”.




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UN SIGLO FORJANDO CIVISMO


Por: Oscar Gaviria Valencia


Hace cerca de 100 años se creó en la ciudad la Benemérita Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales, entidad fundada con el fin de buscar la ornamentación y el progreso de la ciudad. Nació bajo la tutela de la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín, en un atardecer de ese inolvidable viernes 28 de junio de 1912, tras invitación promulgada por los eximios ciudadanos: Alfonso Robledo y Aquilino Villegas quienes con el apoyo de Liborio Gutiérrez Robledo, Carlos E. Pinzón, Luis Londoño, General Luis Pompilio Gutiérrez, Alfonso Villegas Arango, Estanislao Estrada, Luis Londoño Ospina, Constantino Gutiérrez, Pedro Henao, Alfonso Robledo, Gonzalo Villegas, Fernando Arango y Francisco Gutiérrez, dieron inicio a esta institución que por cerca de 100 años ha sido orgullo no solo de Manizales, sino también de Caldas y Colombia, fue nombrado como Primer Presidente Liborio Gutiérrez Robledo, Primer Secretario Estanislao Estrada y Tesorero Alfonso Robledo.


El primer Cuadro de Honor estaba conformado por: Soffy Pinzón de Zuloaga, quien fuera nombrada Presidenta, y las damas Rita Robledo de Villegas, Julia Mejía de Ocampo, Alicia Villegas, Rita Hoyos, Pastora Villegas, Laura Jaramillo de González, Berta Gaviria, Paulina Jaramillo, Susana J. de Bernal, Teresa Arango y Mercedes Hoyos de Ferrer.


REVISTA CIVISMO


En el historial periodístico, antes de nacer la Revista “Civismo”, tuvo como medios de comunicación “La Idea”, “Revista El Niño” y “Revista Futuro”, que fueron de efímera existencia, hasta la aparición de la “Revista Civismo” que empezó a circular en el año 1936 y de la cual fue su primer director don Roberto Londoño Villegas el inolvidable “Luis Donoso”.


PRESIDENTES


Han sido presidentes de la institución a través de su historia los ciudadanos: Liborio Gutiérrez R, Alfonso Robledo, Agustín Gutiérrez, Alfonso González, Julio Cuervo, Antonio Álvarez Restrepo, Emilio Villegas Botero, Guillermo Hoyos Robledo, Gustavo Larrea Córdoba, Julio Ángel A., Gustavo Mejía Jaramillo, Benjamín Patiño Callejas, Fernando Calle V., Tulio Gómez Estrada, Alfonso Duque E., Gabriel Jaramillo Arango, Enrique Villa López, Roberto Londoño Villegas, Alberto Mendoza Hoyos, Gustavo Robledo Isaza, Roberto Ochoa Ángel, Adolfo Hoyos Ocampo, Samuel Jaramillo R., Antonio J. Giraldo, Pedro Uribe Vallejo, Pedro Nel Salazar Marulanda, Javier Ríos Ramírez, Omar Franco Gutiérrez, Iván Gómez Gómez, José Rubiel López Montes, Herman Estrada Mejía, Gabriel Ocampo Londoño, Pedro Yesid Vélez Trejos, Alfonso Delgadillo Parra, Eduardo Buitrago García, Hernán Giraldo Herrera, Guillermo Ceballos Espinosa, Fernando Álvarez Arias, Javier Restrepo Giraldo, Aldemar Blandón Hernández, Fernando Rodríguez Muñoz, José Fernando Echeverri Echeverri y Nidia Castillo Uribe, única mujer que ha ocupado esta notable distinción.


“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”, reza el hermoso pensamiento bien conocido por todos. El ser humano, al transcurrir la vida, debe dejar un legado donde sus huellas sean imborrables y de gran servicio a los demás; esto es lo que han hecho los prohombres que forjaron el destino de nuestra benemérita institución.


Qué hermoso ejemplo de civismo y amor nos dieron esos legendarios caballeros que hoy a través de la historia, conservan sus nombres en letras de molde, verdaderamente imborrables. Casi 50 activos ciudadanos le han dado el norte a esta preclara institución; son de resaltarse los nombres de: Liborio Gutiérrez, Antonio Álvarez Restrepo, Tulio Gómez Estrada, Pbro. Adolfo Hoyos Ocampo, Roberto Londoño Villegas, Gabriel Jaramillo Arango, Alberto Mendoza Hoyos, Gustavo Robledo Isaza, Pedro Nel Salazar Marulanda, Gustavo Larrea Córdoba, Guillermo Ceballos Espinosa, Alfonso Delgadillo Parra, Juan Antonio Díaz, Guillermo Gómez, Leonidas Trujillo Escobar, José Restrepo Restrepo, Hernando Henao Correa, Ernesto Mejía Berrío, José Orrego Peralta, Gabriel Ocampo Londoño, José Fernando Echeverri E., Carlos A. Solano Machado, Aldemar Blandón y Pedro Pablo Franco.


El historial de la institución, a través de los tiempos, reconocerá los incalculables valores que en los últimos tiempos han promulgado sus directivos que poco o mucho trascienden por su don de gentes, valores humanos y entrega total a la comunidad. Cabe resaltar a estas personalidades que han forjado los destinos de la institución.


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