Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales

RECUERDOS

 

Por Carlos A. Valencia O.

 

RECUERDOS (227)
 
En los últimos años se ha incrementado la importación de cervezas extranjeras.  Es muy común encontrar en un supermercado cervezas Danesas, Italianas, Venezolanas, Norteamericanas, etc.  Naturalmente que la importación de cerveza siempre ha existido, pero últimamente ha cogido un auge inusitado la de cerveza enlatada.
 
En días pasados estuve en uno de estos supermercados y una vez más me encontré con caja, cajas y cajas de la famosa cerveza Americana de Marca Budweiser, algo que me trajo gratos recuerdos de  mi vida universitaria en Washington en el año de 1962, año anterior al asesinato del Presidente John Fitzgerald Kennedy.
 
Cuando salíamos de clase a eso de las 5 de la tarde  todos los días, un grupo de mis amigos Colombianos y algunos Italianos cruzábamos la calle frente al Intituto de Idiomas y Lingüística y nos instalábamos frente a las mesas  de un “metederito” delicioso llamado “Teehan’s” en donde encontrábamos hamburguesas, perros calientes, papitas a  la Francesa y otras pequeñas delicias gastronómicas.  Y claro que no podía faltar el “pasante de Budweiser” o BUD como la llamaban abreviadamente.  Y una de esas BUDS la tengo frente a mi mesa de trabajo, mientras escribo estas notas.  La lata tiene una especie de sello en el cual campean las letras A y B correspondientes a Anheuser & Busch, la firma propietaria de la cerveza.
 
Pero antes de seguir adelante con mi relato, me voy a permitir hacerle una advertencia a todos mis amigos y amigas cuando vayan a consumir ya sea cerveza, jugos, sardinas o frutas enlatados.  Existe el peligro de contraer una de las enfermedades más serias que exiten, una zoonosis, o sea una enfermedad transmitida por animales a personas, conocida como LEPTOSPIROSIS, hasta el nombre produce escalofríos.  Es una bacteria que éntra al cuerpo por vía oral cuando la persona, por ejemplo, abre una lata de cerveza, sardina o gaseosa y no lava muy bien la tapa, lugar en donde los insectos, o las cucarachas, o las ratas depositan su orina o traen en sus patas la bacteria de la LEPTOSPIRA.
 
Después que esta bacteria penetra al cuerpo humano empieza a hacer bellezas en el organismo, se puede ubicar en el hígado, en los riñones, en las arterias y hasta en el cerebro.  El problema es que esa bacteria es muy difícil de detectar y los síntomas que produce se confunden con otras enfermedades y los exámenes de sangre y orina no muestran que ella está metida en el organismo porque, la muy ladina, se esconde en sitios en los cuales los exámenes bacteriológicos no la detectan y el paciente finaliza sus días en medio de dolores y malestares que confunden hasta a los mismos médicos.  En muchos casos se descubre cuál fue la causa de la muerte cuando los médicos hacen la autopsia.  ¡Ya pa qué!
 
Así que, amigos y amigas, a lavar todos los tarros y cajas  de líquidos o elementos enlatados incluyendo sardinas, atunes,  pavo, tocino, jamón, cervezas y gaseosas.  No es cuestión de “mamar gallo” con esto porque está en juego su salud y hasta su vida. ¡Mucho ojo!
 
Volvamos a mi lata de Budweiser que me trae recuerdos.  Tiene un letrero un poco más abajo que dice: “Brewed and canned by Anheuser and Busch, Inc. Saint Louis. Missouri.  Fabricada y enlatada por Anheuser & Busch, Inc. Saint Louis, Missouri.  ¡Qué tan chiquito es este mundo… cuántas cervezas no descorchamos en Teehan’s rodeados de nuestros amigos Italianos, Iranios, Dominicos, Martinicos y Nortamericanos!
 
Recuerdo a mis amigos Colombianos y compañeros de estudio Anilio Abadía Asprilla (Chocoano), Alvaro Arenas, Hugo Parra y Padro Sáenz (Bogotanos), Aldemar Valencia y el suscrito, ambos de Manizales.  Los Italianos Marina Alpi de Boloña,  María Itala Arcuri de Palermo,  Rolando Bachielli de Urbino,  Carmela Balsamo de Manfredonia, Wanda Blefari-Melazzi de Roma, Sabino Casieri de Milán, María Luisa Nicheli de Bérgamo, Amedeo Rinaldini de Falconare y la más hermosa de todo el grupo de Italianos, y en general de todo el  grupo,  Diana Tentori-Montalto, una Condesa italiana con todo su abolengo, belleza y distinción.
 
Y el grupo de Iranios asistentes a la Universidad Georgetown antes de la caída de su Monarca Mohamed Reza Pahlevi, quien fue depuesto en la década siguiente por el Ayatola Jomeini, quien instauró la República Islámica de Irán, son ellos: Abbas Alvanforoosh de Baghe Saba, Teherán, el “tumbalocas” del grupo, porque donde quiera que llegara  las mujeres caían a sus piés, algo que nosotros los occidentales nunca pudimos entender.  Luego estaba Hossein Barrar de Bazaar, Hamaden, todo un caballero, seguido de Mostaza Hashemian de Mashed, un tipo bastante enigmático y de pocas palabras. 
 
El fotógrafo del grupo era Ismail Mohezzi de Resht, afiebrado por tomar las fotos más nítidas de todos los monumentos de Washington.  Luego el más sonriente de todos y el cantante del grupo con su profunda voz gutural Manuchehr Naim de Khiam Shahreza, con su mostacho muy bien cuidado.  Nezam Nazem un hombre muy serio y dedicado a sus estudios de lingüística.  Beman Pourkiani de Kermanshah quien tenía serios problemas de estrabismo y le daba mucha dificultad leer y como que se quedó unos meses más en los Estados Unidos para hacerse operar los ojos, luego de terminar sus estudios en Georgetown.
 
Y por último nuestros compañeros de la pequeña Isla de Martinica en el Atlántico, dos mujeres: Marie Joly de Fort de France y Marie Yan Ting esta última obviamente con rasgos muy orientales, oriunda de Sante Therese.  Y su compatriota Robert Francis Rose-Rossette de Fort de France, todo un caballero y junto con el Italiano  Rolando  Bachielli los dos alumnos que se graduaron con honores.
 
El grupo de profesores estaba liderado por el doctor Rocco E. Porreco, Phd, el Director; el doctor Robert Lado Phd y BA de la Universidad de Nueva York, MA de la Universidad de Harvard y Phd. de la Universidad de Cornell, Profesor Asistente de Lingüística; el doctor Riley Hughes Profesor Asociado de Inglés con un PhB de Providence College, MA de Brown University y un LHD de Saint Benedict Collage y quien era uno de los dos coordinadores del programa.  Espero no haber “mareado” a mis buenos amigos con los títulos de todo este montón de gente quienes fueron nuestros profesores.
 
Además de los anteriormente mencionados tuvimos clases, seminarios y talleres con el profesor Robert Oden en Inglés, con el doctor John Snopek encargado de enseñarnos Fonología y con la Profesora Nancy Lou Fargo quien estaba encargada de la Metodología.
 
Se me haría muy largo describir a todos y cada uno de ellos como profesores y como personas porque eran muy exigentes, a ratos intransigentes, ilustrados y muy buenos elementos, muy profesionales todos. Ellos nos enseñaron cosas sobre el Idioma Inglés que nunca antes habíamos conocido.  Fueron larguísimas horas, días y meses machacando sobre temas desconocidos por nosotros tales como fonemas, morfemas, sonidos contrastantes, pares mínimos, tagmemas, estructuras comparativas, correcto órden de las palabras, literatura inglesa, comprensión, dicción, pronunciación, composición oral y escrita y dificultades específicas del idioma Inglés.
 
Guardo un recuerdo muy especial para el Doctor Robert Di Pietro, todo un caballero, un excelente profesional, un amigo incondicional y persona muy comprensiva con todos nuestros problemas.  El Doctor Di Pietro era un lujo como profesor y como persona.  Durante algún tiempo tuve contacto epistolar con él y recibí noticias de algunos de nuestros compañeros de Universidad.
 
Otra persona de grandes kilates fue el señor Keith Eggers el intermediario entre el Departamento de Salud, Educación y Bienestar, el Departamento de Estado y la Comisión Fullbright que nos concedió las becas para estudiar allá.  El señor Eggers fue algo así como nuestro contacto con el Gobierno Norteamericano y las Directivas de la Universidad Georgetown.  Fue una persona admirable por la dedicación a su trabajo.
 
Cuando se reunen tantas personas de ambos sexos, algún romance tiene que aparecer.  El amor es algo muy contagioso.  Esto le sucedió al Profesor Robert Oden, Norteamericano y a María Itala Arcuri una de las estudiantes Italianas.  Ella había nacido en Palermo, Italia, tenía una sonrisa hermosa y un cuerpo espectacular.  Claro que Diana Tentori-Montalto, la Condesa de quien les hablé antes, era muchísimo más hermosa  pero ustedes saben que la mayoría de las Italianas  son “camionaos de mujeres” comenzando y terminando por Sofía Loren.
 
Empezamos a notar que al Profesor Oden “se le venían las babas” por María Itala y ella volteaba sus ojazos cuando él le hacía alguna pregunta académica.  Mi compañero Aldemar Valencia algunas vez, en clase con el Profesor Oden, me pegó un codazo y me dijo: “¡Carlos: este huevo tiene sal!” porque Robert y María Itala se quedaron embelesados, olvidándose que veintitantos estudiantes más estábamos observando “su amor a flor de piel”
 
El caso fue que el Profesor Robert Oden y su discípula María Itala Arcuri contrajeron matrimonio en Palermo, Italia, al año siguiente de haberse conocido en Washington.  De todas maneras parecían ser una pareja muy compatible.
 
Podría escribir un libro sobre un montón de situaciones serias y cómicas vividas en esta inolvidable Universidad y en la Capital de los Estados Unidos.  Y no sería raro que algún día se me ocurriera hacerlo.  Por el momento espero que hayan disfrutado de este relato que contiene hechos y nombres verídicos.
 
Ahora voy a destapar mi Budweiser que está sobre mi mesa, que ya la había lavado cuidadosamente para evitar otra Leptospirosis y voy a brindar por todos ustedes mis buenas amigas y amigos. ¡SALUD!!!
 
NOS VIMOS.

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