Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales

Un beso para Susann, mi mujer del año

Por ÓSCAR DOMÍNGUEZ GIRALDO. Columna Desvertebrada, El Colombiano, dic. 24/2009.

 

De repente, la fama interrumpió la calma que vivían Susan y Pebbles, y dinamitó una paz doméstica en la que no ocurría nada. Ni siquiera el amor. Tampoco el olvido.


Susan es escocesa como la falda ídem, el whisky, el golf y Sherlock Holmes. Tiene 48 años a la sombra, y a su edad el único que le ha ronroneado en la nuca es Pebbles, su gato.


Adicional a su fe de carbonero, Susan tiene aficiones pontificias. Además de soportar monótono celibato, canta música navideña en su iglesia y duerme con un tigre en miniatura de siete vidas. Gatos se llaman estos consentidos del dulce hacer nada.


 

Si a estas alturas del partido no ha perdido la virginidad, ni ha recibido un beso en su rollizo cachete, no es por falta de ganas. Con la fallecida escritora española Corín Tellado podría decir: "Yo nunca he dicho te amo". Tampoco lo ha escuchado.


Nuestra explosiva Cenicienta modelo 2009 sublimó su déficit de encantos con una voz rica en matices en la que sobresale un pronunciado vibrato.


Su voz la convirtió en la indiscutida reina de You Tube y de Facebook este año que deshoja las últimas margaritas.

 

La canción con la que perdió un concurso de talentos en Gran Bretaña ha sido vista por 500 millones de personas. (El dentista-filósofo Maturana vuelve a tener la razón: perder es ganar. A quienes derrotaron a Susan en un concurso inglés de cazatalentos, los distinguen en la tienda de su barrio).


Los hay que aseguran que el arte es una forma de la belleza. Más que la oreja "decapitada", impacta la pintura de Van Gogh. ¿Cómo pueden ser feas divas como Edith Piaf, Judy Garland, Barbara Streisand, Celia Cruz o Liza Minelli?

 

En este desorden de ideas, "mi" Susan, así comparta sastre con Gustavo Petro y peluquero con Piedad Córdoba, dejó de ser fea hace rato. Tiene sexapil no obstante su caminado, típico de quien no ha probado el "gustico".


Merece admiración eterna la otoñal dama que se dio el lujo de decirle no a una invitación del presidente Obama para cantar en la Casa Blanca. Mandatarios del mundo atraviesan el charco para encontrarse "accidentalmente" con Obama en la claustrofobia de algún ascensor. O en cualquier almuerzo.


Obama tuvo que aplazar una alocución porque a la misma hora Susan cantaba en otro canal.


Como el año termina y medio mundo anda hablando de su personaje del 2009, para este pecho, Susan Boyle, la escocesa que puso de moda a las feas, es la indiscutida mujer del 2009.


Y como el día de gastar se gasta, para desagraviarla por la dieta de besos a que ha sido injustamente sometida, le envío un ósculo virtual. Del beso de carne y hueso se encargarán sus flemáticos paisanos británicos. Dios salve a Susan. No sólo a la Reina.

( oscardominguezg@etb.net.co Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla )
 
---

Y la ñapa, una recta para hacer buñuelos:
 
 
              
LOS BUÑUELOS DE DOÑA PINA
 
Por Oscar Domínguez
 
              
Que un presidente en ejercicio envíe avión a Medellín para recoger una manifestación de deliciosos buñuelos fabricados por doña Pina Gómez de Mesa amerita más de una perplejidad y sobre todo un viaje de ida al corazón de su receta.
              
Doña Pina, matrona paisa,  parienta-amiga remotísima del presidente Uribe, asombró con su vitalidad entre el mediodía del 21 de abril 1895 y la tarde del 6 de agosto de 1974.
              
Fueron famosos sus buñuelos que tenían el pluscumperfecto tamaño de una naranja ombligona.
              
El entonces presidente Guillermo León Valencia, Hidalgo de Paleterá, supo de las virtudes de los buñuelos de doña Pina, a través de doña Martha Henao, casada “contra” el mayor López Méndez (q.e.p.d.), edecán de confianza de Valencia.
              
Tan pronto como doña Pina fue informada de las pretensiones buñuelísticas del mandatario, dijo sí. De inmediato ordenó enviar un avión FAC para recoger 48 exactas unidades. Ni uno menos. Enviar número impar de buñuelos por avión es de mal agüero.
  
Claro que para balancear la encomienda, ésta  se reforzó con una tanda de natilla para el matrimonio perfecto con los buñuelos. Como no es bueno que estos anden solos, viajaron acompañados por unas chaperonas implacables llamadas hojuelas y por dulce de brevas que con la sazón de la navidad saben mejor que en cualquier otra época.
              
Los buñuelos fueron inmortalizados artísticamente por un hijo de doña Pina, el pintor Luis Fernando Mesa, tío de doña Martha Henao, en su obra "Rincón de la mesa de Navidad de doña Pina", técnica pastel, de propiedad de Juan Guillermo Mesa y María Ema Uribe, única tía paterna del presidente Uribe.
              
El cuadro se la pasa día y noche en La Hacienda La Cariñosa, Loma del Chocho,  en Envigado, entrando a mano derecha (a la izquierda para los zurdos).
   
El pintor Mesa, conversador de cinco estrellas,  visitó en Calcuta a la madre Teresa a quien le besó humildemente los pies. Lo hizo con tanta propiedad y devoción que terminó haciéndole cosquillas. Los pobres de la India casi lo linchan.
              
En otra ocasión se las tuvo que ver en París con María Félix de quien vio prácticamente todas sus películas. Del fallecido Mesa se podía decir que era un "mariafelixólogo" confeso. Pero le retiró el  saludo cuando la musa del seco Agustín Lara empezó a despotricar de Medellín porque un arzobispo la prohibió para todo católico, “incluidos” los ateos.
              
Pero como todavía hay tiempos para hacer buñuelos, dejemos a un lado las amistades peligrosas de Mesa y vamos con la receta de los ombligones y "presidenciales" que hacía doña Pina:          
              
1 quesito costeño, muy salado. Preferible de aquellos llamados mellizos en la antigua plaza de Guayaco. Debe venir envuelto en hoja de palma.
              
2 puños de harina de maíz capio, enojado con Maizena. Esto les da fuerza en la raíz del cabello a los futuros buñuelos.
              
1 cucharadita de polvo Royal. Son los polvos de la madre Celestina que obran la virtud de que suban los susodichos.
              
Finalmente, 2 huevos de gallina de campo, todavía señorita. Si no, tampoco importa.
              
Todo esto freído con energía eléctrica de las Empresas Públicas, ojalá de la que es traída a través cables de alta tensión, o sea,  estresados, desde  Porce. Y a gozar se dijo.

 

 

-------------

Oscar Domínguez Giraldo: Periodista y Escritor envigadeño, que publica sus columnas de opinión en El Colombiano, El Tiempo, El Nuevo Siglo, La Patria y la Revista Eje 21.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: